CAPITULO 3
Yunho acostó a JaeJoong sobre las sabanas. El aroma de su pareja lo llevó a saborear cada centímetro de él. Él podía sentir un ligero temblor viniendo del cuerpo que tenía apresado en sus manos. La principal cosa que Yunho quería hacer antes de tomar a JaeJoong era lograr que se relajara, hacer que se sintiera seguro en sus brazos.
El miedo en los ojos de su pareja estaba destruyendo a Yunho. Se inclinó y besó cada ojo antes de besar esos celestiales labios. La corona de su pene estaba escurriendo fuerte sobre el abdomen de JaeJoong, pero él no tenía prisa. Incluso aunque sus planes de hacer primero que Key se convirtiera en su amigo se había ido al infierno cuando Shirota llamó para decirle sobre Jin Yihan, aun así él necesitaba ir lento.
Su enorme cuerpo podría aplastar el pequeño cuerpo debajo de él. Retiró el cabello de los ojos de su pareja. Ternura lo inundó al pensar en la vida que su pareja había llevado.
Yunho usó su lengua para abrir los labios de JaeJoong y pasó la lengua por los dientes de su pareja. Su excitación era tan potente que sus garras amenazaban con salir. Si solo tuviera el poder para hacer que JaeJoong olvidara el dolor que había vivido, pero eso no era algo que Yunho pudiera hacer, sin embargo él podría ayudar a su pareja a recuperar su vida y ser el hombre que una vez fue.
Tomando el tubo de lubricante de la mesita de noche, Yunho lubricó su pene. Sus manos temblaban mientras él se alineaba. La realidad de que finalmente reclamaría a su pareja lo golpeó. Se sentía de nuevo como un cachorro teniendo sexo por primera vez. Exhalando lentamente, se aproximó a la apretada estrella.
Yunho se apoyaba en sus antebrazos, la piel estirada con tanta fuerza alrededor de su eje lo tenía a punto de la perdición. Enese momento, él sabía que no sería nada sin ese hombre. Solo la mitad de un alma.
- ¿Me aceptas como tu pareja, JaeJoong?- Tenía que enlazar su alma con la de él, no quería dejarlo nunca de nuevo.
- Si, Yunho.- la respuesta era como un gemido.
Yunho se inclinó y hundió sus caninos dentro del hombro de su pareja, sus ojos rodaron hacia atrás mientras sentía los cordones de su fuerza vital desenredarse de sus separadas almas y realinearse juntas, enlazándolos. Sus corazones sincronizados.
Yunho empujaba sus caderas mientras se empujaba en el cuello de su pareja, la sangre fluía por su lengua hacia su garganta. Se empujó más duro en la herida, sus ojos indómitos ante la esencia que entraba en él.
Yunho levantó la cabeza y gritó su liberación, la sangre de su pareja fluía de sus caninos. Empujó con fuerza su pene dentro de su pareja, llevándolo a una tormenta orgásmica. El lazo estaba completo.
Bajando la cabeza, selló la herida, lamiendo la sangre que se había escapado hacia el hombro de su pareja. Sus caderas se movían lentamente, sensualmente. Jadeando por aire, sacudió la cabeza, cuando pequeños temblores recorrían hacia su ingle.
Ambos gimieron cuando su pene se volvió flácido y se deslizó fuera.
Yunho jaló a JaeJoong hacia él, sobre su pecho, besándolo suavemente.
- Ahora somos una pareja enlazada.
JaeJoong saciado se acostó sobre el musculoso pecho. Su dulce príncipe lo había rescatado del dragón. Su mano recorría los duros músculos pectorales, asombrado de lo que eso lo excitaba. Aún estaba sorprendido de lo mucho que Yunho lo afectaba. Los grandes y musculosos hombres, nunca le habían atraído.
Quizás temía el daño que ellos pudieran hacerle, pensó mientras pasaba su mano por las sólidas crestas del abdomen del hombre. JaeJoong besó su pezón, su lengua lo lamía mientras el pezón se endurecía ante su juguetón asalto.
JaeJoong se movió cuando Yunho maldijo y se dirigió a un lado de la cama a contestar el teléfono.
- Yunho.
El gigante contestó en lo que solo podría describirse como la más profunda y gruesa voz que hubiera oído. Sus manos recorrían la espalda de Yunho, no parecía lograr tocarlo lo suficiente. El gigante se inclinó hacia la caricia. Eso animó a JaeJoong que exploró aún más.
- No puedo hacerlo ahora mismo. Tendrás que manejar eso, Yoochun.
JaeJoong se preguntaba quién sería Yoochun mientras tomaba el cabello de Yunho, llevándolo a su cara. Olía a menta. Se preguntó qué champú usaba Yunho.
Cuando Yunho terminó la llamada, JaeJoong liberó el sedoso cabello negro.
- Lo siento bebé.- Yunho suspiró.- Pero nos tenemos que ir.
El pulso de JaeJoong se aceleró con esa declaración. Esa no era una pregunta. Frunció el ceño ante las palabras de Yunho. Sus ojos recorrieron la recamara, sus pensamientos se aceleraron hacia la única posibilidad de lo que significaba lo que acaba de decir Yunho.
- La manada que quiero que tomes.- JaeJoong se apartó mientras Yunho se sentaba y tomaba su ropa.
- No me voy a mudar contigo.
¿Eso era una gigante locura? Llevar a un extraño a casa para tener el mejor sexo era una cosa un poco promiscuo, no lo negaba. Pero mudarse con un extraño. Infiernos no. Rodándose hacia el otro lado de la cama, JaeJoong fue hacia su cómoda por unos boxers. No iba a discutir con un hombre loco estando desnudo.
El estómago de JaeJoong se hizo nudo, ante las acciones de Yunho que seguía vistiéndose. Estaba inclinado, mientras el hombre veía a JaeJoong como si hubiera perdido la cabeza.
Eso era todo. El hombre podría tratar de someter su voluntad, dominar a JaeJoong y obligarlo a hacer lo que le dijera. Sus ojos veían a Yunho con cautela mientras el hombre se enderezaba, aclaró su garganta mientras se estaba vistiendo.
- Tengo enemigos que amarían más que nada tenerte. No estás seguro aquí.
- ¿Tenerme? ¿Cómo un secuestro?
JaeJoong se frotó las sienes, no seguiría realmente a nadie en eso. Su independencia estaba en peligro. De algún modo sabía que si seguía a Yunho él nunca tendría la libertad que tenía ahora.
Tomando valor que no sentía lo dijo.
- No puedo.- Su corazón se aceleró salvajemente mientras continuaba.- No viviré dominado por alguien de nuevo.
Yunho subió sus jeans mientras estudiaba a su pareja. Le molestaba el miedo que emanaba de la falsa bravata. Nunca en su vida había lastimado a un hombre débil, y su pareja no iba a ser el primero.
Poniéndose la camiseta, llevando sus manos hacia su cabello acomodándolo. Tenía que haber una forma de convencer al pequeño chico para que lo acompañara a su hogar. Ahora su hogar. Si ese lunático de Jackson supiera que JaeJoong era su pareja, todo el infierno se desataría.
Yunho suspiró profundamente, sabiendo que tenía tarea para rato con él.
- No voy a forzarte, bebé. La elección es tuya. Solo sé que he esperado tres siglos para encontrarte. Nunca podría hacer nada que te lastimara ahora que te he reclamado.
Luchó contra la sonrisa que amenazaba formarse en su cara cuando su pareja se quedó con la boca abierta y sus ojos se abrieron como platos y brillaban.
- ¿Tres siglos? ¿En serio?
Yunho se rió.
- Soy viejo.- Poniéndose las botas, continúo.- Pero no tan viejo.- Yunho le dio un guiño a su pareja, viendo el rubor que se formó en su hermosa carita.
- ¿T-tu nunca me lastimarías?
Yunho se puso serio y gruñó su respuesta.
- Nunca.- Tomó una calmada respiración, no quería asustar a su ya asustada pareja.- Podría matar a quien crea que te amenace. Ese ignorante ex-tuyo debería sentirse afortunado de seguir respirando.
- Estoy asustado.- JaeJoong admitió suavemente.
Yunho cruzó el cuadro en dos pasos, jalando a su amante ala cama. Se sentó para disminuir su tamaño y que su pareja se sintiera más cómodo.
- Lo sé.- Yunho acunó su cara.- Debe ser aterrador confiar en alguien que no conoces después de lo que has pasado. Yo no te lastimaré. Te lo prometo.
JaeJoong se puso de pie entre las piernas abiertas de Yunho, la lucha interna se mostraba en su cara. Yunho lo vio a los ojos, esperando ver la decisión que tomaba. No le tomó tanto.
- Está bien.
Yunho exhaló aliviado. Si su pareja no hubiera aceptado, sería muy difícil atender a la manada desde ese pequeño departamento. Los catorce lobos y Yunho estarían apretados.
- Puedo enviar a alguno de los guerreros aquí por tus efectos personales.
JaeJoong se estremeció.
- ¿Cuantos son?
- Doce guerreros que son los centinelas que cuidaran de las parejas que reclamaremos. El lobo que se encarga de ellos, se llama Yoochun y mi beta, Hayami.
- ¿Y qué rango tienes tú?
Yunho temía eso. Después de lo que JaeJoong había atravesado, eso no lo iba a tomar bien.
- Soy el Alfa, los gobierno a todos.
Jaló a su pareja a sus brazos mientras el pequeño hombre comenzó a girar la ropa interior en sus manos.
- No te lastimaría, bebé.- Murmuró dentro de la concha de la oreja de su pareja.- Nunca.
Pequeños brazos lo rodearon sosteniendo la vida en eso.
- Te lo prometo. Nunca te lastimaran de nuevo.- Yunho acarició la espalda de JaeJoong, apoyando su mejilla en la cabeza bajo su mentón.
- Les digo, chicos. Yunho me dio un susto de muerte cuando entró a esa casa. Nunca lo había visto de esa forma. El pequeño chico era el único a salvo ahí. No puedo creer que me dijera que lo cuidara y no mencionara que era su pareja predestinada. Un poco de información interna podría ser útil de muchas maneras.- Shirota le dio un trago a su cerveza. Aún sentía que Yunho iba a atravesar la puerta y desgarrarle la garganta por haber permitido que su pareja fuera atacada. Mierda, eso fue tan jodido.
Yoochun tampoco estaba satisfecho. Shirota pasó la mayor parte de la hora trasmitiéndole todo a su comandante.
- Desearía haberlo visto. Pobre Shirota, casi logras que asesinen a la pareja del Alfa. Podías muy bien tomar tu estrella de latón, coger tu revolver de juguete y salir de la ciudad en tu estropeado caballo.- El centinela T.O.P dijo riéndose histéricamente, sujetándose de los costados.
Mierda eso no era divertido.
- Déjalo, T.O.P.- Shirota lanzó la botella vacía al bote de basura y destapó otra.
JaeJoong podía dar un salto de fe y rezar porque Yunho lo atrapara. Una vez que él estuvo vestido. Yunho tomó su mano mientras salían del departamento, dejando su vieja vida en la recamara. Dándole una última mirada, JaeJoong cerró la puerta.
Todo era aterrador.
JaeJoong se sostuvo fuerte a Yunho mientras dejaban la ciudad atrás, entrando al campo, alejándose de la única vida que había conocido desde que se mudó aquí. La motocicleta vibraba bajo él mientras Yunho la manejaba con habilidad. El casco era un poco sofocante, pero Yunho había insistido que lo usara. JaeJoong giró la cabeza, apoyándola en la gran espalda mientras recorrían la carretera de un solo carril.
Yunho entró en un camino de grava dirigiéndose a una enorme casa. JaeJoong se quedó con la boca abierta al ver el tamaño de eso.
La motocicleta se detuvo al lado de una serie de camionetas. Todas se veían nuevas. Yunho apagó el motor, bajó el soporte y se quitó el casco. JaeJoong se quitó el suyo. De nuevo le llegó el aroma a menta del cabello de Yunho.
- Usa mis hombros.
JaeJoong lo hizo mientras se bajaba. Colocó el casco bajo el brazo mientras seguía a Yunho a los escalones frente a la casa. El vestíbulo era enorme y había cuartos en todas direcciones. Él siguió detrás del gigante quien lo guió al interior de un estudio.
¡Santo dios! El cuarto estaba lleno de montañas de hombres. JaeJoong se detuvo detrás de Yunho, intimidado como el infierno. ¿Ser enorme era un prerrequisito para ser un guerrero? Si así era, esos tipos habían pasado con honores.
Yunho tomó a JaeJoong y lo jaló al frente y al centro. JaeJoong tragó saliva, sintiendo que el sudor pulsaba por todos sus poros. Quizás esto había sido un gran error. Los hombres parecían como si comieran gatitos en el desayuno. JaeJoong tragó saliva, rezando por no ser el siguiente gatito en el menú. Todos ellos lo veían con curiosidad. Su pequeña estatura probablemente les intrigaba,
cuando la comparaban con la galaxia vertical en la que ellos vivían.
Pobre jae, todos ahí deben asustarlo jajaja ojala Yunho enserio no la cague para q pueda confiar en él
ResponderEliminarGracias por compartir ^^
Ya son pareja enlazada, ahora a darle a Jae todo la confianza para que él la tenga y no tema a esa nueva vida que se enfrentará.
ResponderEliminarGracias!!!
Jaejoong decidio irse con yunho, tendra mucho amor y comprensión de parte de yunho pero eso jae solo lo sabra con el tiempo y es lógico q ahorita se sienta incomodo asustado confundido...pero confio en que yunho lo hara sentirse muy bien en poco tiempo.
ResponderEliminarJaejoong esta confiando en Yunho... hay que darle credito no cualquiera deja todo y se aventura con un extraño , yo no lo haria
ResponderEliminarSusto tras susto, cómo es que a Jae no le da una crisis nerviosa??? Que nervios hombre, con semejante panorama y la información a medias digo...Pequeño pero valiente🤔😳🥰
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