CAPITULO
4
—Nunca
te lastimaría, soy un lobo Timber de trescientos sesenta y seis años. Y tú eres
mi pareja.
Changmin salió a toda prisa de la cama, y su
espalda golpeó contra la pared. Eso desgarró el corazón de Hayami, ver el miedo
en su pareja.
—Quédate
lejos de mí. N…no te me acerques.
Hayami se levantó de la cama, caminando hacia Changmin.
El shock causado por el pánico que se reflejaba en los ojos de su pareja le
dolía, pero ahora el pequeño hombre sabía que él no le permitiría irse.
Changmin se movía pegado a la pared tratando de
alcanzar la puerta. Hayami colocó sus manos en la pared a los lados de la
cabeza de Changmin, atrapándolo. —Eres
mi pareja. He esperado durante tres siglos para encontrarte. No puedo permitir
que me dejes.
Changmin estaba temblando fuertemente. Su pareja
estaba gimiendo acobardada. Eso era inaceptable. Hayami jaló el desnudo cuerpo
de Changmin a sus brazos. —¿No te
sientes a salvo conmigo? ¿No sientes la fuerza que te hace querer estar cerca
de mí? ¿No te cubre un manto de tristeza con la sola idea de que nos separemos?
Changmin asintió dentro del pecho de Hayami.
—Eso
es porque el destino te ha elegido para mí. Para cuidarte y amarte. Tu
felicidad y tu salud incluso están por encima de la mías. No me tengas miedo Bambi.
Nunca te lastimaría.
—¿Eres
u-un lobo?
—Si,
mi amor, lo soy. —Hayami lo levantó y lo llevó de
regreso a la cama. Acostó a su pareja y lo acurrucó arriba de él, viendo al
hombre con el que pasaría los siguientes seis siglos—. Ahora que lo sabes, ¿aún confías en mí?
Hayami contuvo el aliento. Si su pareja no
confiaba en él, no aceptaría a su lobo, entonces ¿cómo lo convencería de
enlazarse? Convencerlo de ir a su casa donde estaría a salvo y sería amado.
Changmin asintió.
—Bueno.
Hay algo entre los de mi tipo que llamamos reclamación. Eso sucede cuando el
lobo encuentra a su pareja. No lo he hecho contigo porque no estás listo.
Cuando estés listo, lo sabré. —Hayami se inclinó
reclamando los labios que se había estado muriendo por saborear. Todos sus
sentidos cobraron vida al momento del contacto.
Changmin quebró el beso. —¿Qué es lo que tienes que hacer en ese reclamo?
—Cuando
estés listo, te haré el amor. Te preguntaré si me aceptas. —Hayami
acarició con su nariz su cuello—. Si
dices sí, yo morderé tu hombro. —Lo mordió suavemente para mostrarle a su
pareja lo que quería decir—. Nuestros
corazones y almas se enlazarán para toda la eternidad. Si dices que me aceptas
y usas mi nombre en ese momento la unión se inicia. Entonces piensa
cuidadosamente antes de que esas palabras salgan de tus labios. El proceso no
puede detenerse una vez iniciado, o revertirse, Bambie.
—¿Me
lastimarías? ¿Incluso si soy yo el que haga que te enojes realmente?
—Nunca.
Un lobo espera demasiado para encontrar a su pareja. Algunos nunca lo hacen. Tú
serás valorado y amado. Aunque no tomes eso como un signo de debilidad. No
quiero tener que tratar con que huyas de mí. No puedo y no toleraré eso.
Changmin acunó su cara y lo jaló, robándole otro
caliente beso. Miró a los ojos a Hayami como si buscara algo. Su pareja tenía
unos hechizantes ojos. Changmin asintió con un ligero movimiento de cabeza y
sonrió, esos hoyuelos se hundieron en su rostro. Angelical.
—No
lo hice, Hayami. —Changmin lo besó de nuevo
—¿No
hiciste qué, Bambie? —Hayami le preguntó mientras
lamía y besaba la mandíbula y el cuello de Changmin. La piel de su pareja era
suave, tentándolo a lanzar lejos la paciencia y reclamar lo que era suyo y al
infierno las consecuencias. Apartándose para alejarse de la tentación, Hayami
lo vio fijamente.
—No
hice nada con ese tipo. No pude. En todo lo que podía pensar era en ti. Él no
me dejaba ir. Salté por la ventana. Así fue como se destrozó la nueva chaqueta
que me compraste. Lo siento. —Hayami se inclinó y
besó de nuevo a su pareja, acariciando su cuello. Podría acostumbrarse a esto
realmente rápido.
—Gracias.
—Hayami
pasó sus dedos a través de la suave y negra seda de su cabello. Su pareja no lo
había hecho, no se había vendido. No le importaba lo que hubiera hecho antes de
encontrarlo. Changmin hizo lo que tenía que hacer para sobrevivir. Solo le
importaba lo que sucediera ahora. El pensar en…
—Quiero
ser tu pareja, Hayami.
—¿Huh? No. ¿Qué has hecho, pequeño? Aún no estás listo. ―Hayami
quería esperar, no quería que Changmin se sintiera comprado. Había odiado
pagarle y hacer que su pareja se sintiera degradado.
Pero esa había sido la única manera para que se
quedara con él. Hayami le habría dado su cartera entera a Changmin. Hombre,
pero él solo siguió saltando de un lío a otro.
Su plan era convencer a su pareja para que
aceptara tener una vida junto a él, llevarlo a su casa para que se acostumbrara
a la idea de ser pareja de una were-criatura. No reclamarlo en un cuarto de
hotel, bajo la idea de que su tiempo y su cuerpo habían sido comprados. Hayami
sabía que ahora ya era demasiado tarde. El reclamo se había iniciado y
cualquier idea de aplazarlo había salido de sus manos cuando su pareja
pronunció esas palabras.
—Solo
yo puedo decir cuándo estoy listo y estoy listo. —La
sonrisa de Changmin creció y se estiró en toda la cara. Si Hayami decía la
verdad, él se iría con él.
—Voy
a pasar un infierno de tiempo para mantenerte fuera de problemas, ¿verdad? —Hayami
se rió cuando su pareja asintió travieso.
—Bien.
Iniciemos la reclamación.
Hayami se desnudó, viendo a su pareja lamerse
los labios. —¿Está mi pareja complacida?
—Hayami extendió sus manos para indicar su cuerpo.
—¿Hay
mierda de oso en el bosque? Infiernos, sí. Compañero, eres un dios. —Hayami
se rió y regresó a la cama. Jaló a Changmin debajo de él, dejando que su mirada
recorriera el cuerpo del pequeño hombre desnudo.
—Tú
eres el dios. Eres hermoso, pareja. —Hayami se inclinó y
capturó sus labios, mordisqueando y lamiendo el dulce sabor. Changmin envolvió sus piernas alrededor de la cintura
de Hayami, pasando sus manos a través de su cabello. —Quiero que recuerdes algo, amor― Hayami besó y lamió el cuello del
hermoso hombre.
—Lo
que sea, Hayami. —Changmin asintió.
—Lo
que sea que nosotros hagamos juntos es entre la pareja. Nada de vergüenza. —Hayami
chupó la piel hasta que alcanzó el pequeño y rosado pezón. Su lengua recorrió
hacia el otro, rodando la carne entre sus dientes.
—Trataré.
Lo prometo. Joder, eres un mordedor. —Changmin empujó su
pezón contra la boca de Hayami, buscando el dolor.
—¿Te
molesta? —Hayami mordió la piel bajo el brazo, lamiendo la
herida después.
—Infiernos,
no. Muérdeme, mi grande y malo lobo.
Hayami se reía mientras hacía justo eso. Mordió
y lamió su camino hacia abajo por un costado de Changmin. Hayami bajó y mordió
la cadera de Changmin, chupando la marca. Pasó su lengua por el abdomen de su
pareja, cuando mordió el otro lado, haciéndole una marca a juego con la otra.
Hayami lamió la cabeza del pene de Changmin,
mordiendo todo el camino hacia abajo por su eje. Era un hermoso pene, grueso y
largo. Definitivamente estaba bien dotado. Hayami tomó el eje, mordisqueando su
camino hacia la cabeza del pene.
Hayami llegó a la ranura y lamió todo lo que el
pene drenaba. Lo llevó al interior, chupándolo con rápidos movimientos. Changmin
agarró su cabello, jalándolo duro mientras empujaba su pene más profundo dentro
de la boca de Hayami. —Chúpalo, Hayami.
Hayami tiró de sus bolas rolándolas duro en su
mano. A su pareja parecía que le gustaba un poco de dolor. Hayami podía
dárselo. Pasando sus dedos a lo largo del pene, los humedeció y los llevó
rápida y profundamente dentro del culo de Changmin.
—¡Sí!
Más. Haz eso de nuevo.
Hayami sacó sus dedos totalmente,
introduciéndolos dos veces más.
Changmin se estaba poniendo salvaje. Empujó su
culo duro hacia abajo a la mano de Hayami, rogando por ser penetrado. Hayami
abrió sus dedos en un movimiento como de tijeras, estirándolo duro y rápido.
Hayami dejó el pene de su pareja, empujando sus
piernas hacia su pecho. Recorrió el agujero de Changmin una vez más con sus
dedos, entonces empujó un tercer dedo, jodiendo duro su botón rosa. Hayami
entraba y salía sin tregua. Changmin gritaba y movía su cabeza hacia adelante y
atrás, jalando el cabello de Hayami.
—Voy
a joderte ahora, Changmin. ¿Estás listo?
Changmin asintió, aún empalándose en los dedos
de Hayami. Changmin murmuró cuando Hayami los sacó, para tomar el lubricante
que había escondido en el cajón de la mesa junto a la cama, con un poco de
esperanza que no le hizo daño a nadie.
Hayami vertió el lubricante en la grieta de Changmin,
pero no lubricó su pene. Si a su pareja le gustaba el dolor, él iba a
consentirlo en eso. Suerte que combinaban muy bien en eso.
Hayami palmeó su culo. —Sostente. No te muevas hasta que entre en ti. —Su pareja comenzó a
estremecerse con anticipación. Por lo que veía, Changmin estaba en su elemento,
saboreando lo que Hayami le ofrecía.
Hayami alineó su pene y se empujó al interior de
un solo golpe. Changmin gritó su nombre. Los caninos de Hayami se extendieron
con el rudo sexo. Inclinó la cabeza hacia atrás, permitiéndole que viera
totalmente sus dientes.
—Son
hermosos. Muérdeme, Hayami. —Changmin jaló el
cabello de Hayami, haciendo su mejor esfuerzo para acercar esos agudos
colmillos.
Hayami se inclinó y pasó la punta sobre los
pezones de Changmin mordisqueándolos. La piel se rompió en su juego, entonces
lamió la herida sellándola. Luego mordió y rompió la piel bajo los brazos
lamiendo la pequeña gota de sangre carmesí que llegaba a la superficie
sellándola también. Changmin lo veía con fascinación.
—¿Siempre
se sellan cuando las lames?
—Sí,
tengo componentes curativos en la saliva. —Hayami lo
mordió de nuevo y entonces selló la herida mientras sus caderas se empujaban
dentro de Changmin.
—No
lo hagas. Deja que sangre por un momento, por favor.
Hayami miró fijamente a los ojos a Changmin,
sintiendo la erótica oleada que inundaba a su pareja. Aunque ellos aún no
estaban enlazados, su pareja era fácilmente leída en ese momento.
Hayami podía sentir cómo la sangre derramada de Changmin
hacía que se sintiera más cerca de él. Asintiendo con un ligero movimiento de
cabeza, Hayami mordió la piel justo arriba del pezón permitiendo que sangrara.
Una pequeña cantidad bajó por un lado del pecho de Changmin. No selló la
herida, en lugar de eso la duplicó en el otro lado. Hayami solo se permitió
tener dos heridas abiertas a la vez, no quería lastimar a Changmin.
Hacía falta un profundo lazo de confianza para
que una persona permitiera a otro tanto control sobre su cuerpo. Repitió el
morder y el sellar por todo el torso de su pareja. El pene de Changmin estaba
duro y pulsando contra su bajo abdomen.
Hayami selló las dos últimas heridas en el
pecho, lamiendo el vino carmesí.
Inclinándose hacia atrás, Hayami tomó a Changmin
de los tobillos y separó sus piernas, empujó su pene duro dentro del arrugado
agujero, obteniendo un grito de su pareja. —¿Suficientemente
doloroso?
—¡Sí!
—Changmin
siseó, empujando con sus manos la pared detrás de su cabeza.
—¿Me
aceptas como tu pareja, Changmin? —Hayami se empujó
duro, empujándolo más arriba en la cama.
—Sí,
Hayami. Sí.
Hayami soltó sus tobillos y se inclinó hacia
adelante. Sus caninos se enterraron en la suave carne entre el cuello y los
hombros. Changmin gritó y su semen hizo erupción, golpeando su abdomen, pecho e
incluso su mentón. Envolvió sus piernas alrededor de la cintura de Hayami y
empujó su cabeza más duro en su cuello.
Hayami se enterró profundo en la herida,
saboreando el exquisito vino que bajaba por su garganta. Podía sentir el listón
de su alma desenredarse y envolverse alrededor de la de Changmin, enlazándolos.
Los dos latidos cardíacos se sincronizaron en uno. El reclamo se había
completado.
Hayami se apartó para sellar la herida, pero las
manos de Changmin en la parte de atrás de la cabeza de Hayami, lo mantenían en
su lugar. Sabía que tenía que soltarlo o podría tomar demasiado. El derramamiento
de sangre ya había tenido lugar. Mucho más y su pareja podría estar en peligro.
—Aún
no, se siente demasiado bien.
Hayami se forzó a levantar la cabeza, sellar la
herida y explotar su semen dentro de la vaina de su pareja. Gritó su
liberación, golpeando el culo de Changmin tan duro que lo empujó contra la
parte superior de la cama, casi atravesando la pared. La cama crujió en
protesta con la combinación del peso de Hayami y el duro juego. Changmin gritó
y se corrió de nuevo, empujándose duro hacia el eje de Hayami.
Hayami disminuyó el ritmo del movimiento. Sus
pulmones ardían y sus piernas temblaban. Jaló a Changmin a sus brazos,
sosteniéndolo fuerte. —¿Te lastimé?
—besó la herida en el cuello de su pareja.
—No.
—Changmin
jadeó—. Eso fue perfecto. No creo ser
capaz de sentarme por un tiempo, y mi cuerpo está todo marcado, pero fue
perfecto. —Changmin llenó de besos la cara de Hayami.
Hayami lo jaló alrededor de su pecho mientras se
ponía de pie y lo llevaba cargando al cuarto de baño. Reguló el agua de la
ducha y entró, lavando a Changmin de la cabeza a los pies. Una vez terminado,
su pareja salió mientras Hayami terminaba de ducharse.
Hayami salió de la ducha. Vió por su vista
periférica, cómo Changmin se examinaba las marcas de las mordidas mirándose al
espejo, su expresión era de pura concentración.
—Puedo
oler que estás pensando demasiado, pareja. —Hayami se
rió mientras caminaba por el cuarto.
—¿Realmente
puedes?
—No,
pero puedo sentir tus sentimientos cuando estamos lo suficientemente cerca. Y
sientes vergüenza. ¿Por qué? —Hayami se puso unos
jeans dejando el botón superior abierto.
Changmin se encogió de hombros ante la pregunta
de Hayami. Jaló el cabello hacia atrás de sus orejas y bajó la mirada.
—Changmin,
¿qué se supone que no harías? —Hayami le dio un
suave regaño.
Changmin inmediatamente levantó la mirada. —Solo me estaba preguntando qué piensas
acerca de que me guste el dolor.
—Si
no lo has notado, yo disfruté dártelo. Somos la pareja perfecta, Bambie. Creo
que es sexy como el infierno. Y te ves hermoso con mis marcas. —Hayami
besó la marca de la mordida en su cuello—.
Ahora, necesitamos conseguirte algo de ropa. Tendrás que ponerte la de antes.
Bajar la escalera desnudo no es una opción. Tendría que arrancar muchos ojos.
Changmin se carcajeó.
—Mejor. Tienes una hermosa sonrisa que quiero
ver mucho. ―Hayami palmeó el culo de su pareja y terminó de
vestirse.
Ohhh....O.O
ResponderEliminarXD
Ya recordé lo de las mordidas....xD
OH por Diooos Hayami es una cosa bella, fue el unico que llamo al reclamo "Hacer el amor" fue liiindoooo. Ahora como que siento que Chunne y Yunho tiene esa parte del romantiscisno y la galanteria algo oxidadita jajaj me encanto el reclamo HayaMin¡¡¡¡Salvajoso romance.
ResponderEliminarSolo diré hayamin.4ever :3
ResponderEliminarEse "Mi amor" ayyy me saco un suspiro nomás de pensar en la pareja así de mimosa y salvaje. Hayami dale unas clases a 2U hahah
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