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Como su nombre hace referencia, aquí tengo historias
que no me permitieron o no he obtenido el permiso
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lunes, 9 de mayo de 2016

El Salvador de Bambie 5

CAPITULO 5




Changmin tiene novio, Changmin tiene novio». Se sentía aturdido. Ese apuesto hombre era suyo.

Fueron a la tienda de ropa en la planta baja. Hayami insistió en comprar todo lo que necesitaba ahora. Su pareja incluso lanzó otra chaqueta en el mostrador. Changmin tuvo la oportunidad de ver el precio en la etiqueta en esta ocasión. Quería matar al tipo que había arruinado su primera chaqueta. La maldita cosa no era barata. Changmin recordó el dinero en la otra chaqueta, se sentía intranquilo por haberlo dejarlo en el cuarto del hotel desprotegido.

Changmin vió a la mujer detrás de la registradora que agitaba sus pestañas hacia su pareja. Ella coqueteaba y se reía, haciendo su mejor esfuerzo por atraparlo. Perra. Esto iba a ser una pelea de gatos, porque nadie se metía con su lobo.

—Disculpe. ¿Puede por favor dejar de coquetearle a mi marido en frente de mí? Es muy grosero e irrespetuoso. —Changmin agregó un movimiento de su cabello para el efecto de reina de las perras.

—No veo ningún anillo. —Ella le lanzaba dagas con la mirada. Entonces, ¿la furtiva cazador tenía garras? Changmin tenía su propio juego. Y eran agudas.

—Oh, cariño, tenemos anillos. Se llaman anillos para el pene(1), algo que no tendrás la oportunidad de ver. —Jaló a Hayami hacia él y le dio un beso empujando profundamente su lengua ahí en la tienda.

Hayami jaló a Changmin contra su cuerpo, profundizando el beso. «Será mejor seguirle el juego en esto si quiero algo más de culo».

Quebrando el beso, Hayami le entregó su tarjeta de crédito sin dejar de ver a Changmin. Oh, él es bueno.

Ellos dejaron la tienda dejando atrás a una muy enojada cajera detrás de la registradora mientras se dirigían a los elevadores.

—Gracias. —Hayami le dio un pequeño beso en los labios.

—No hay problema. Este pene me pertenece, y el guapo atado a él. —Changmin se reía cuando se oyó la campana del elevador.

Changmin se puso la ropa limpia. Tomó su chaqueta destrozada, sacó el sobre del dinero y se lo dio a Hayami.

—¿Por qué me lo regresas, Bambie? —Hayami lo veía intrigado.

—Porque me hará sentir mejor, me hará sentir que mi tiempo contigo no fue comprado. No quiero sentirme como una puta contigo. —Changmin le dio el dinero a Hayami, pero su pareja se rehusaba a tomarlo. Changmin lo lanzó sobre la pequeña mesa redonda al lado de ellos, y se oyó fuerte cuando cayó.

—No quiero volver a oír esa palabra ni ninguna otra palabra degradante alusiva a ti, ni siquiera si tú mismo la dices. —Hayami gruñó—. Tú te ganaste eso por ayudarme en mi búsqueda. Eso es tuyo.

—Por favor, Hayami. No lo quiero. —Changmin le rogó suavemente. ¿Estaba loco? Esos eran dos grandes los que había lanzado. No.

Devolverle el dinero hacía que su tiempo con Hayami pareciera el de una verdadera pareja y no una transacción pagada. Fue al cajón de la mesita de noche y sacó uno de los dos billetes de cien dólares, dejándolo arriba del sobre.

Hayami jaló a Changmin a sus brazos, acunando su cara. —Si eso es lo que realmente quieres. No pienso menos de ti por quedártelos. Solo quiero que lo sepas.

Changmin envolvió sus brazos alrededor de su cuello, finalmente con una sensación de paz.

—Si voy a ir a tu casa, necesito ir primero a mi departamento por algunas cosas. ¿Estás seguro de que está bien que viva contigo?

Hayami le había llamado al Alfa Yunho, diciéndole que había fallado en su tarea. No había fallado en tres siglos y estaba molesto por eso. Si no lo conociera bien, pensaría que Yunho lo había enviado a una falsa misión. ¿Por qué? ¿Por qué lo enviaría a cuatro estados de distancia para encontrar a una persona que no existe?

—Está bien, Changmin. Podemos ir ahora. Nuestro vuelo sale en dos horas. Y si, está bien que vivas conmigo. Mi pareja va donde yo voy. Ahora, tomemos nuestras cosas y registremos la salida. —Hayami terminó de empacar su maleta, metiendo su bolsa con los artículos de aseo, cerró el cierre y la levantó, viendo alrededor para asegurarse de no haber dejado nada olvidado.

Ellos registraron la salida y tomaron un taxi hacia el departamento de Changmin. Decir que Hayami estaba impactado es decir poco, cuando ellos entraron en el departamento de su pareja.

Estaba limpio, pero casi vacío. Tenía un pequeño colchón en una esquina con una pequeña manta cuidadosamente doblada encima. Había dos cajas llenas con lo que parecían ser artículos de recuerdos y un pequeño radio cerca de la puerta. Eso era todo.

—No te fijes en el lugar. No he estado aquí para limpiarlo —Changmin se rió nervioso.

Hayami le dio un suave beso en los labios, mordiendo el labio inferior. —Toma lo que necesites, Bambie. Tenemos un vuelo que alcanzar. —Vio cómo Changmin vaciaba el contenido de las dos cajas en una bolsa de plástico.

—Solo algunas chácharas de casa. Estoy listo.

Ellos le regresaron las llaves al rentero y subieron al taxi que los esperaba.

—Deja de morderte las uñas. Estarás bien. Es solo una casa llena de lobos —Hayami se rió tratando de calmar el malestar de su pareja. Ellos habían aterrizado a tiempo y Hayami había recuperado su camioneta que había dejado en el estacionamiento del aeropuerto. Se sentía bien estar en casa, especialmente ahora que tenía a su pareja. No podía decirle a Changmin, pero él también estaba nervioso. A Hayami le preocupaba que su pareja se sintiera bien viviendo en una ruidosa y caótica casa con una pandilla de grandes cachorros corriendo y desordenando. También le preocupaba cómo reaccionarían los lobos ante su pareja. Sabía que ellos no le faltarían al respeto, pero él quería que Changmin se sintiera en casa. Cómodo.

Ellos entraron al camino de grava. Hayami le dijo a Changmin que dejara sus cosas. Él le pediría a alguien que las llevara a su cuarto. Guió a su pareja hacia una entrada lateral así Changmin no sería abrumado por la manada. Tendrían tiempo para las presentaciones, pero ahora él quería ver a Yunho.

Hayami guió a su pareja por el pasillo y tocó en la puerta de la oficina de Yunho.

—Adelante —Yunho gritó del otro lado de la puerta.

—Espera aquí un momento, Bambie. —Hayami pasó sus nudillos por su mejilla. Changmin asintió. Hayami podía decir que su pareja estaba muy nervioso.

—Hey, Yunho. —Hayami entró y se paró junto a la puerta. No quería dejar a su pareja solo afuera.

—Bueno. Una cara bienvenida. Entra, mi amigo. Toma asiento. ―Hayami le sonrió a su viejo amigo. Yunho y él se conocían desde que eran cachorros. Consideraba al Alfa de dos metros diez más como su mejor amigo que otra cosa.

—Um, tengo a alguien que quiero presentarte. ¿Está bien? ―Hayami abrió la puerta, esperando a que Changmin entrara.

—Seguro. Lo sabes. —Yunho se puso de pie, viendo a Hayami.

Changmin entró, colocándose al lado derecho. Su pareja cayó de nuevo en su hábito de bajar la mirada y jalar el cabello detrás de sus orejas mientras retorcía sus dedos juntos. Hayami vio la expresión de shock del rostro de Yunho durante una fracción de segundo antes de que la enmascarara.

—Alfa, él es Changmin, mi pareja. —Hayami tocó la baja espalda de Changmin, animándolo a acercarse a Yunho. Su pareja avanzó.

Yunho extendió su mano. —Encantado de conocerte, Changmin. Soy Yunho.

Su Bambie estrechó la mano de Yunho y rápidamente se apartó. —¿Puedo informarte de todo dentro de un momento? Quiero presentárselo a la manada. —Hayami sintió que Changmin se estremeció ligeramente. Tomó su mano y entrelazó los dedos.

—Claro, Hayami. Tómate tu tiempo.

Hayami lo guió al estudio. Desde que JaeJoong llegó, todo el mundo estaba ahí. Ellos dejaron de referirse al lugar como la casa del Alfa y ahora la llamaban ‘El estudio’ que era el cuarto en donde la mayoría de la acción sucedía.

Había una enorme televisión plana colgada en una de las paredes frente a unos sofás cafés en forma de L con una mesa de póker detrás de ellos y un sistema estéreo localizado en una mesa de vidrio debajo de la televisión. JaeJoong había agregado su toque personal con un Xbox 360 con todos los accesorios y todos los juegos imaginables. Había una mesa de billar y un bar a la derecha del cuarto con un tablero de dardos en la pared más alejada. Se sentía como una taberna pero más confortable.

—Bueno, miren lo que trajo el gato. Un perro. —Genial. Justo a quien Hayami necesitaba ver ahora. El boca floja de T.O.P. El chico tenía siempre un comentario acerca de todo. Definitivamente esa franqueza no era algo con lo que Hayami quisiera que su pareja tratara ahora.

—Hey también a ti, Choi Seung Hyun. —Hayami inclinó la cabeza—. Él es mi pareja, Changmin. —Hayami colocó su mano en la baja espalda de su pareja y lo jaló al frente.

—Hey, Changmin. Soy T.O.P. Encantado de conocerte.

Changmin inclinó la cabeza. —Hola. —Se acomodó el cabello detrás de la oreja, mirando al suelo. Hayami le murmuró al oído—. ¿Recuerdas que hablamos de esto, Bambie? —Changmin asintió y levantó la cabeza, viendo a todo el mundo a los ojos.

—Hey, hermoso. Soy Heechul.

Changmin dio un paso atrás, dándole a Hayami una nerviosa mirada.

—Él es la reina aquí. Eso no quiere decir nada, amor. —Hayami le hablaba suavemente. Changmin asintió y vió al lobo pelirrojo—. Hola, Heechul.

—Te daré tu reina. Muérdeme, Hayami. —Heechul le enseñó la lengua.

Hayami se rió. Sabía que los lobos tenían un excepcional oído. A él no le importaba en cuanto su pareja estuviera cómodo. Todo el mundo se presentó. Realmente a Hayami le presentaron a Junsu. Él ya se había ido cuando Yoochun encontró a su dulce bebé. —De cualquier manera, ¿dónde está ese bruto?

—Justo aquí, viejo amigo. —Yoochun palmeó su espalda mientras estrechaba su mano.

—Felicitaciones por encontrar a tu pareja.

—Lo mismo digo. Hola. Soy Yoochun. —Yoochun extendió la mano hacia Changmin, quien dudoso la tomó.

Yoochun era un hombre intimidante. Changmin pensaba que Hayami lo era, pero Yoochun le llevaba la delantera. Jaló su cabello detrás de sus orejas y bajó la mirada. Sintió que Hayami presionaba su baja espalda y levantó la cabeza.

—JaeJoong, Junsu, ¿podrían mostrarle los alrededores a Changmin? Necesito hablar con Yunho. —Hayami lo besó, pasando un dedo a lo largo de su mandíbula.

—Seguro, Hayami. No hay problema. —JaeJoong estaba conspirando con T.O.P.

—Pequeña mierda. —Hayami besó a Changmin de nuevo entonces se dirigió a la oficina de Yunho.
Estirándose en la silla de cuero frente al escritorio de caoba, finalmente tomó una profunda respiración. Parte de su mente estaba preocupada por su pareja, ¿Estaría bien? ¿Estaría asustado? Sabía que estaba en buenas manos con las dos parejas del tamaño de una pinta, pero aún seguía preocupado. Hayami ya lo extrañaba.

—Entonces, ¿qué puedes decirme acerca de ese ganso salvaje(2) que te envié a cazar?

Yunho se rió.


Entonces el bastardo lo había hecho. ¿Por qué? Hayami se enderezó molesto.

—¿Me descubriste, huh? —Yunho se recargó jalando el vello debajo de su labio inferior y viendo a Hayami.

—¿Por qué me pediste que fuera a una misión falsa?

—Aún trato de descubrirlo yo mismo. Todo lo que sé es que tuve un sueño en que yo tenía que enviarte ahí. Y antes de que preguntes, los empecé a tener después de enlazarme con JaeJoong, y no tengo idea de por qué. —Yunho se puso de pie y se dirigió a la ventana, cerrando las manos detrás de su espalda mientras veía hacia el jardín.

—Tuve un sueño que me mostró que buscabas a alguien. Vi a tu pareja, aunque en ese momento no sabía que lo era. Sé que el sueño era real ahora que me presentaste a Changmin. Eso es lo más extraño Hayami. Vi señales que me indicaban la ciudad en la que te encontrabas, el hotel en el que te quedarías e incluso los lugares en donde buscarías. De algún modo el sueño me convenció que no te dijera nada y que encontrara la manera de enviarte ahí. Lo siento, viejo amigo. Nunca quise engañarte. —Yunho aún seguía viendo por la ventana, como si el exterior le contestara. Tenía la mirada a lo lejos.

¿Cómo Hayami podría enojarse? Había encontrado a su pareja, en una misión fantasma. Sólo deseaba que Yunho le hubiera hablado del sueño. Hacer toda esa búsqueda lo había frustrado. Lo había hecho pensar que había perdido su toque. Una idea se le ocurrió, aunque no estaba seguro de querer saber la respuesta.

—¿Qué más viste en tu sueño? —¿Vería lo que Changmin hacía para vivir? Él no se avergonzaba de su pareja, pero no quería que su pareja estuviera consciente de que otros lo sabían. El chico ya había pasado por un duro camino que había afectado su autoestima.

—Cualquier otra cosa que viera no es asunto de nadie más, sino tuyo y de tu pareja.

Bueno, infiernos, eso contestaba su pregunta, ¿lo hacía? Quería preguntarle a Yunho sobre otra cuestión que luchaba dentro de él desde que llegó a la casa. —Tiene un hermano. Siento que lo mejor es traerlo aquí…donde es más seguro para él. No puedo decirte el por qué sin quebrar la confianza de Changmin, lo que yo no estoy dispuesto a hacer. ¿Puedes ayudar?

Yunho se giró de la ventana con una repentina sonrisa en sus labios.

—Acerca de eso…

—Déjame suponer. ¿Tuviste otro sueño?

Yunho esta vez le dio una gran sonrisa. Bastardo engreído.

—Lo tienes que hacer. Lleva a dos Centinelas contigo. Los necesitarás. A Julian y a Oguri para ser exactos. —Hayami asintió hacia Yunho cuando tocaron a la puerta.

—Te juro que instalaré una puerta giratoria. —Yunho murmuró y luego gritó—. Adelante.

Yoochun entró y se sentó en el sofá. —Me alegra que encontraras a tu pareja Hayami. Yunho me dijo del sueño.

Hayami levantó una ceja hacia Yunho, molesto de que le mintiera sobre la confidencialidad.

Yunho levantó la mano. —Antes de que te enojes, Hayami, solo le dije de los sueños, no del contenido de ellos. No es asunto de nadie saber por qué te envié. Al igual que no es asunto de nadie la siguiente misión y lo que será en el futuro ese niño. Ni siquiera tuyo. Solo tráelo aquí.

Tocaron a la puerta y Yunho giró los ojos. Antes de poder decir adelante. JaeJoong abrió la puerta y guió a Junsu hacia Yoochun.


—Yoochun, necesitas calmar a Junsu. Hayami, ve con tu pareja a la cocina. Él te necesita.


(1) Cock ring, es un anillo que se coloca alrededor del pene, usualmente en la base, para hacer más lento el flujo de sangre y mantener la erección durante más tiempo, puede ser usado solo en el pene o el pene y el escroto, o solo en el escroto, existe en variedad de materiales, piel, plástico, silicón, nylon, metal, en ocasiones el termino cock ring se usa como sinónimo del piercing príncipe Alberto

(2) wild goose chase, cazar al ganso salvaje, frase coloquial para designar la búsqueda de algo extremadamente difícil de alcanzar, una búsqueda en vano.

4 comentarios:

  1. Me gusto como Changmin marco territorio y defendio lo que era suyo Changmin tiene su caracter aunque a veces es muy timido

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  2. Changmin se pudo territorial woooo fue tan sexy¡¡¡¡ jajaja Muy del edtilo de Hechul la respuesta¡¡¡ aigoooo se pone bueno el asunto quien tendra pareja Oguri o Julian ohhh los dos??

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  3. Que bueno que la manada podrá ayudar a Chamgmina traer a MinHo a casa.....ahora la pregunta del millón es Si resulta ser la pareja de uno de esos lobos!!!????

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