CAPITULO
5
Changmin tiene novio, Changmin tiene
novio». Se sentía aturdido. Ese apuesto hombre era
suyo.
Fueron a la tienda de ropa en la planta baja. Hayami
insistió en comprar todo lo que necesitaba ahora. Su pareja incluso lanzó otra
chaqueta en el mostrador. Changmin tuvo la oportunidad de ver el precio en la
etiqueta en esta ocasión. Quería matar al tipo que había arruinado su primera
chaqueta. La maldita cosa no era barata. Changmin recordó el dinero en la otra
chaqueta, se sentía intranquilo por haberlo dejarlo en el cuarto del hotel
desprotegido.
Changmin vió a la mujer detrás de la
registradora que agitaba sus pestañas hacia su pareja. Ella coqueteaba y se
reía, haciendo su mejor esfuerzo por atraparlo. Perra. Esto iba a ser una pelea
de gatos, porque nadie se metía con su lobo.
—Disculpe.
¿Puede por favor dejar de coquetearle a mi marido en frente de mí? Es muy
grosero e irrespetuoso. —Changmin agregó un movimiento
de su cabello para el efecto de reina de las perras.
—No
veo ningún anillo. —Ella le lanzaba dagas con la mirada.
Entonces, ¿la furtiva cazador tenía garras? Changmin tenía su propio juego. Y
eran agudas.
—Oh,
cariño, tenemos anillos. Se llaman anillos para el pene(1), algo que no tendrás
la oportunidad de ver. —Jaló a Hayami hacia él y le dio
un beso empujando profundamente su lengua ahí en la tienda.
Hayami jaló a Changmin contra su cuerpo,
profundizando el beso. «Será mejor seguirle el juego en esto si quiero algo
más de culo».
Quebrando el beso, Hayami le entregó su tarjeta
de crédito sin dejar de ver a Changmin. Oh, él es bueno.
Ellos dejaron la tienda dejando atrás a una muy
enojada cajera detrás de la registradora mientras se dirigían a los elevadores.
—Gracias.
—Hayami
le dio un pequeño beso en los labios.
—No
hay problema. Este pene me pertenece, y el guapo atado a él. —Changmin
se reía cuando se oyó la campana del elevador.
Changmin se puso la ropa limpia. Tomó su
chaqueta destrozada, sacó el sobre del dinero y se lo dio a Hayami.
—¿Por
qué me lo regresas, Bambie? —Hayami lo veía
intrigado.
—Porque
me hará sentir mejor, me hará sentir que mi tiempo contigo no fue comprado. No
quiero sentirme como una puta contigo. —Changmin le dio el
dinero a Hayami, pero su pareja se rehusaba a tomarlo. Changmin lo lanzó sobre
la pequeña mesa redonda al lado de ellos, y se oyó fuerte cuando cayó.
—No
quiero volver a oír esa palabra ni ninguna otra palabra degradante alusiva a
ti, ni siquiera si tú mismo la dices. —Hayami gruñó—. Tú te ganaste eso por ayudarme en mi
búsqueda. Eso es tuyo.
—Por
favor, Hayami. No lo quiero. —Changmin le rogó
suavemente. ¿Estaba loco? Esos eran dos grandes los que había lanzado. No.
Devolverle el dinero hacía que su tiempo con Hayami
pareciera el de una verdadera pareja y no una transacción pagada. Fue al cajón
de la mesita de noche y sacó uno de los dos billetes de cien dólares, dejándolo
arriba del sobre.
Hayami jaló a Changmin a sus brazos, acunando su
cara. —Si eso es lo que realmente
quieres. No pienso menos de ti por quedártelos. Solo quiero que lo sepas.
Changmin envolvió sus brazos alrededor de su
cuello, finalmente con una sensación de paz.
—Si
voy a ir a tu casa, necesito ir primero a mi departamento por algunas cosas.
¿Estás seguro de que está bien que viva contigo?
Hayami le había llamado al Alfa Yunho,
diciéndole que había fallado en su tarea. No había fallado en tres siglos y
estaba molesto por eso. Si no lo conociera bien, pensaría que Yunho lo había
enviado a una falsa misión. ¿Por qué? ¿Por qué lo enviaría a cuatro estados de
distancia para encontrar a una persona que no existe?
—Está
bien, Changmin. Podemos ir ahora. Nuestro vuelo sale en dos horas. Y si, está
bien que vivas conmigo. Mi pareja va donde yo voy. Ahora, tomemos nuestras
cosas y registremos la salida. —Hayami terminó de
empacar su maleta, metiendo su bolsa con los artículos de aseo, cerró el cierre
y la levantó, viendo alrededor para asegurarse de no haber dejado nada
olvidado.
Ellos registraron la salida y tomaron un taxi
hacia el departamento de Changmin. Decir que Hayami estaba impactado es decir
poco, cuando ellos entraron en el departamento de su pareja.
Estaba limpio, pero casi vacío. Tenía un pequeño
colchón en una esquina con una pequeña manta cuidadosamente doblada encima.
Había dos cajas llenas con lo que parecían ser artículos de recuerdos y un
pequeño radio cerca de la puerta. Eso era todo.
—No
te fijes en el lugar. No he estado aquí para limpiarlo —Changmin
se rió nervioso.
Hayami le dio un suave beso en los labios,
mordiendo el labio inferior. —Toma lo
que necesites, Bambie. Tenemos un vuelo que alcanzar. —Vio cómo Changmin
vaciaba el contenido de las dos cajas en una bolsa de plástico.
—Solo
algunas chácharas de casa. Estoy listo.
Ellos le regresaron las llaves al rentero y
subieron al taxi que los esperaba.
—Deja
de morderte las uñas. Estarás bien. Es solo una casa llena de lobos —Hayami
se rió tratando de calmar el malestar de su pareja. Ellos habían aterrizado a
tiempo y Hayami había recuperado su camioneta que había dejado en el
estacionamiento del aeropuerto. Se sentía bien estar en casa, especialmente
ahora que tenía a su pareja. No podía decirle a Changmin, pero él también
estaba nervioso. A Hayami le preocupaba que su pareja se sintiera bien viviendo
en una ruidosa y caótica casa con una pandilla de grandes cachorros corriendo y
desordenando. También le preocupaba cómo reaccionarían los lobos ante su
pareja. Sabía que ellos no le faltarían al respeto, pero él quería que Changmin
se sintiera en casa. Cómodo.
Ellos entraron al camino de grava. Hayami le
dijo a Changmin que dejara sus cosas. Él le pediría a alguien que las llevara a
su cuarto. Guió a su pareja hacia una entrada lateral así Changmin no sería
abrumado por la manada. Tendrían tiempo para las presentaciones, pero ahora él
quería ver a Yunho.
Hayami guió a su pareja por el pasillo y tocó en
la puerta de la oficina de Yunho.
—Adelante
—Yunho
gritó del otro lado de la puerta.
—Espera
aquí un momento, Bambie. —Hayami pasó sus nudillos por su
mejilla. Changmin asintió. Hayami podía decir que su pareja estaba muy
nervioso.
—Hey,
Yunho. —Hayami entró y se paró junto a la puerta. No
quería dejar a su pareja solo afuera.
—Bueno.
Una cara bienvenida. Entra, mi amigo. Toma asiento. ―Hayami
le sonrió a su viejo amigo. Yunho y él se conocían desde que eran cachorros. Consideraba
al Alfa de dos metros diez más como su mejor amigo que otra cosa.
—Um,
tengo a alguien que quiero presentarte. ¿Está bien? ―Hayami
abrió la puerta, esperando a que Changmin entrara.
—Seguro.
Lo sabes. —Yunho se puso de pie, viendo a Hayami.
Changmin entró, colocándose al lado derecho. Su
pareja cayó de nuevo en su hábito de bajar la mirada y jalar el cabello detrás
de sus orejas mientras retorcía sus dedos juntos. Hayami vio la expresión de
shock del rostro de Yunho durante una fracción de segundo antes de que la
enmascarara.
—Alfa,
él es Changmin, mi pareja. —Hayami tocó la baja
espalda de Changmin, animándolo a acercarse a Yunho. Su pareja avanzó.
Yunho extendió su mano. —Encantado de conocerte, Changmin. Soy Yunho.
Su Bambie estrechó la mano de Yunho y
rápidamente se apartó. —¿Puedo
informarte de todo dentro de un momento? Quiero presentárselo a la manada. —Hayami
sintió que Changmin se estremeció ligeramente. Tomó su mano y entrelazó los
dedos.
—Claro,
Hayami. Tómate tu tiempo.
Hayami lo guió al estudio. Desde que JaeJoong
llegó, todo el mundo estaba ahí. Ellos dejaron de referirse al lugar como la
casa del Alfa y ahora la llamaban ‘El estudio’ que era el cuarto en donde la
mayoría de la acción sucedía.
Había una enorme televisión plana colgada en una
de las paredes frente a unos sofás cafés en forma de L con una mesa de póker
detrás de ellos y un sistema estéreo localizado en una mesa de vidrio debajo de
la televisión. JaeJoong había agregado su toque personal con un Xbox 360 con
todos los accesorios y todos los juegos imaginables. Había una mesa de billar y
un bar a la derecha del cuarto con un tablero de dardos en la pared más
alejada. Se sentía como una taberna pero más confortable.
—Bueno,
miren lo que trajo el gato. Un perro. —Genial. Justo a
quien Hayami necesitaba ver ahora. El boca floja de T.O.P. El chico tenía
siempre un comentario acerca de todo. Definitivamente esa franqueza no era algo
con lo que Hayami quisiera que su pareja tratara ahora.
—Hey
también a ti, Choi Seung Hyun. —Hayami inclinó la
cabeza—. Él es mi pareja, Changmin. —Hayami
colocó su mano en la baja espalda de su pareja y lo jaló al frente.
—Hey,
Changmin. Soy T.O.P. Encantado de conocerte.
Changmin inclinó la cabeza. —Hola. —Se acomodó el cabello detrás de la oreja, mirando al suelo.
Hayami le murmuró al oído—. ¿Recuerdas
que hablamos de esto, Bambie? —Changmin asintió y levantó la cabeza, viendo
a todo el mundo a los ojos.
—Hey,
hermoso. Soy Heechul.
Changmin dio un paso atrás, dándole a Hayami una
nerviosa mirada.
—Él
es la reina aquí. Eso no quiere decir nada, amor. —Hayami
le hablaba suavemente. Changmin asintió y vió al lobo pelirrojo—. Hola, Heechul.
—Te
daré tu reina. Muérdeme, Hayami. —Heechul le enseñó
la lengua.
Hayami se rió. Sabía que los lobos tenían un
excepcional oído. A él no le importaba en cuanto su pareja estuviera cómodo.
Todo el mundo se presentó. Realmente a Hayami le presentaron a Junsu. Él ya se
había ido cuando Yoochun encontró a su dulce bebé. —De cualquier manera, ¿dónde está ese bruto?
—Justo
aquí, viejo amigo. —Yoochun palmeó su espalda mientras
estrechaba su mano.
—Felicitaciones
por encontrar a tu pareja.
—Lo
mismo digo. Hola. Soy Yoochun. —Yoochun extendió la
mano hacia Changmin, quien dudoso la tomó.
Yoochun era un hombre intimidante. Changmin
pensaba que Hayami lo era, pero Yoochun le llevaba la delantera. Jaló su
cabello detrás de sus orejas y bajó la mirada. Sintió que Hayami presionaba su
baja espalda y levantó la cabeza.
—JaeJoong,
Junsu, ¿podrían mostrarle los alrededores a Changmin? Necesito hablar con Yunho.
—Hayami
lo besó, pasando un dedo a lo largo de su mandíbula.
—Seguro,
Hayami. No hay problema. —JaeJoong estaba
conspirando con T.O.P.
—Pequeña
mierda. —Hayami besó a Changmin de nuevo entonces se
dirigió a la oficina de Yunho.
Estirándose en la silla de cuero frente al
escritorio de caoba, finalmente tomó una profunda respiración. Parte de su
mente estaba preocupada por su pareja, ¿Estaría bien? ¿Estaría asustado? Sabía
que estaba en buenas manos con las dos parejas del tamaño de una pinta, pero
aún seguía preocupado. Hayami ya lo extrañaba.
—Entonces,
¿qué puedes decirme acerca de ese ganso salvaje(2) que te envié a cazar?
Yunho se rió.
Entonces el bastardo lo había hecho. ¿Por qué? Hayami
se enderezó molesto.
—¿Me
descubriste, huh? —Yunho se recargó jalando el vello
debajo de su labio inferior y viendo a Hayami.
—¿Por
qué me pediste que fuera a una misión falsa?
—Aún
trato de descubrirlo yo mismo. Todo lo que sé es que tuve un sueño en que yo
tenía que enviarte ahí. Y antes de que preguntes, los empecé a tener después de
enlazarme con JaeJoong, y no tengo idea de por qué. —Yunho
se puso de pie y se dirigió a la ventana, cerrando las manos detrás de su
espalda mientras veía hacia el jardín.
—Tuve
un sueño que me mostró que buscabas a alguien. Vi a tu pareja, aunque en ese
momento no sabía que lo era. Sé que el sueño era real ahora que me presentaste
a Changmin. Eso es lo más extraño Hayami. Vi señales que me indicaban la ciudad
en la que te encontrabas, el hotel en el que te quedarías e incluso los lugares
en donde buscarías. De algún modo el sueño me convenció que no te dijera nada y
que encontrara la manera de enviarte ahí. Lo siento, viejo amigo. Nunca quise
engañarte. —Yunho aún seguía viendo por la
ventana, como si el exterior le contestara. Tenía la mirada a lo lejos.
¿Cómo Hayami podría enojarse? Había encontrado a
su pareja, en una misión fantasma. Sólo deseaba que Yunho le hubiera hablado
del sueño. Hacer toda esa búsqueda lo había frustrado. Lo había hecho pensar
que había perdido su toque. Una idea se le ocurrió, aunque no estaba seguro de
querer saber la respuesta.
—¿Qué
más viste en tu sueño? —¿Vería lo que Changmin hacía
para vivir? Él no se avergonzaba de su pareja, pero no quería que su pareja
estuviera consciente de que otros lo sabían. El chico ya había pasado por un
duro camino que había afectado su autoestima.
—Cualquier
otra cosa que viera no es asunto de nadie más, sino tuyo y de tu pareja.
Bueno, infiernos, eso contestaba su pregunta,
¿lo hacía? Quería preguntarle a Yunho sobre otra cuestión que luchaba dentro de
él desde que llegó a la casa. —Tiene un
hermano. Siento que lo mejor es traerlo aquí…donde es más seguro para él. No
puedo decirte el por qué sin quebrar la confianza de Changmin, lo que yo no
estoy dispuesto a hacer. ¿Puedes ayudar?
Yunho se giró de la ventana con una repentina
sonrisa en sus labios.
—Acerca
de eso…
—Déjame
suponer. ¿Tuviste otro sueño?
Yunho esta vez le dio una gran sonrisa. Bastardo
engreído.
—Lo
tienes que hacer. Lleva a dos Centinelas contigo. Los necesitarás. A Julian y a
Oguri para ser exactos. —Hayami asintió hacia Yunho
cuando tocaron a la puerta.
—Te
juro que instalaré una puerta giratoria. —Yunho
murmuró y luego gritó—. Adelante.
Yoochun entró y se sentó en el sofá. —Me alegra que encontraras a tu pareja Hayami.
Yunho me dijo del sueño.
Hayami levantó una ceja hacia Yunho, molesto de
que le mintiera sobre la confidencialidad.
Yunho levantó la mano. —Antes de que te enojes, Hayami, solo le dije de los sueños, no del
contenido de ellos. No es asunto de nadie saber por qué te envié. Al igual que
no es asunto de nadie la siguiente misión y lo que será en el futuro ese niño.
Ni siquiera tuyo. Solo tráelo aquí.
Tocaron a la puerta y Yunho giró los ojos. Antes
de poder decir adelante. JaeJoong abrió la puerta y guió a Junsu hacia Yoochun.
—Yoochun,
necesitas calmar a Junsu. Hayami, ve con tu pareja a la cocina. Él te necesita.
(1) Cock ring, es un anillo que se coloca alrededor del pene, usualmente en la base, para hacer más lento el flujo de sangre y mantener la erección durante más tiempo, puede ser usado solo en el pene o el pene y el escroto, o solo en el escroto, existe en variedad de materiales, piel, plástico, silicón, nylon, metal, en ocasiones el termino cock ring se usa como sinónimo del piercing príncipe Alberto
(2) wild goose chase, cazar al ganso salvaje, frase coloquial para designar la búsqueda de algo extremadamente difícil de alcanzar, una búsqueda en vano.
Me gusto como Changmin marco territorio y defendio lo que era suyo Changmin tiene su caracter aunque a veces es muy timido
ResponderEliminarQue paso con Junsu y changmin????
ResponderEliminarChangmin se pudo territorial woooo fue tan sexy¡¡¡¡ jajaja Muy del edtilo de Hechul la respuesta¡¡¡ aigoooo se pone bueno el asunto quien tendra pareja Oguri o Julian ohhh los dos??
ResponderEliminarQue bueno que la manada podrá ayudar a Chamgmina traer a MinHo a casa.....ahora la pregunta del millón es Si resulta ser la pareja de uno de esos lobos!!!????
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