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Como su nombre hace referencia, aquí tengo historias
que no me permitieron o no he obtenido el permiso
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martes, 15 de abril de 2014

Desire and Lust Cap 29

Capítulo 29.

“¡YOOCHUN!”

Él escuchó su nombre siendo llamado, y su estómago se tensó. [La] voz de JunSu. Su cabeza se levantó; su boca se abrió. “¿JunSu? ¿Dónde estás?” Antes que la última palabra lo dejara, él la encontró enfrente de la celda. Él se quedó quieto y sus miradas se encontraron.


Una risa se desplegó por su rostro, jubilosa. Radiante.

“¡Regresaste!” él empujó hacia adelante, pasando sus hombres. Sentía lágrimas ardiendo sus ojos, no que él admitiera nunca tal cosa en voz alta. Él creyó que tal vez KyuHyun fue a liberar a los ninfos desde la otra celda, pero no estaba seguro. Él se preocupada únicamente sobre alcanzar a JunSu.

Ella lo encontró a medio camino.

Él la agarró, besándola y apresando su rostro. “Creí que estabas perdida para mí.” Él dijo, y su voz tembló.

Sus brazos se enredaron alrededor de ella, levantando sus pies del suelo. Ella enredó sus piernas alrededor de su cintura, besándolo con la misma acogida, aliviando [la] intensidad que él le había otorgado. “Te prometí quedarme. ¿No lo hice?” Ella dijo.

YooChun respiró profundamente de su esencia, dejándolo llenarse de ella, fortalecerlo. “Había planeado venir por ti. Iba a ayudar a mis hombres a retomar el palacio, entonces ir a ti. Vivir contigo ahí arriba. Un día contigo es mejor que una vida sin ti.”

“Te amo tanto.”

“Gracias a los dioses.” Sus brazos se estrecharon alrededor de ella. “Te amo tanto, mi dulce rayo de luna. No puedo creer que regresaste a mí.”

“Siempre.”

“¿Qué de las otras?” KyuHyun le preguntó. Quedó justo al lado. “¿Ellas regresaron también?”

“No. solamente KiBum y yo.” JunSu le dijo, en explicación. “Lo lamento.”

KyuHyun se encogió de hombros. “Oh, bueno. Su presencia habría sido buena desde que estamos yendo a batalla.”

YooChun se volvió a sus hombres, pero no soltó a JunSu. No estaba listo para dejarla ir, no podía dejar de tocarla.

“Es hora [que] reclamemos el palacio.” JunSu dijo antes de [que] él pudiera hablar, muchos de los guerreros le sonrieron a ella.

YooChun le echó su propia risa. “Eso es cierto. Los dragones tienen a las ninfas, así que no irán sin una mujer por mucho tiempo, KyuHyun.” Él dio un beso en [los] suaves labios de JunSu, acariciando más tiempo que él debería tener, disfrutando su sabor, entonces suspiró.

“Vas a patear traseros de dragones ¿Cierto?” Ella preguntó.

“Absolutamente.” Él rió, a pesar de su humor, siniestra determinación batió dentro de él.

“¿Dónde están los vampiros? Podían ayudarnos.”

“Los mandé a la ciudad. Para el momento que regresaron, los dragones ya habían retomado control y les prohibieron entrar.” Su mirada se volvió dura, penetrante. “Quiero dejarte aquí abajo."

“No.” Ella dijo.

“JunSu.”

“YooChun.”

“Ella es la reina.” KyuHyun dijo, claramente entretenido. “No serás capaz de ordenarle.”

YooChun suspiró. “Prométeme que te agacharás y esconderás cuando la pelea comience.”

“Lo prometo.” Ella dijo.

Él cerró su mano alrededor de la de ella. Dioses, amaba su sensación. “Hombres, entramos duro y entramos rápido.”

“Como KyuHyun con sus mujeres.” Alguien bromeó.

Risas masculinas abundaron.

“¿Dónde está ChangMin?” KiBum preguntó.

“Nadie lo ha visto.” SiWon replicó abrazándola más cerca. “Probablemente dejó el palacio antes que los dragones llegaran y está durmiendo fuera los excesos de la noche.”

“Bastardo afortunado.” KyuHyun murmuró, pero estaba sonriendo. Todos estaban felices de estar fuera de las celdas.

“Traten de no matar a los dragones.” JunSu dijo. “Ellos podían habernos matado – y a ustedes- pero nos pusieron en la superficie ilesas y solamente los encerraron. Les deben la misma consideración.”

“Mi pareja es muy prudente.” YooChun dijo. “Escúchenla.” Después de confinarlos dentro de las celdas, YunHo lo había mirado a los ojos y dijo. “He sido ordenado por los dioses a ejecutar cada ninfo creado. Tal vez traiga la ira de los dioses sobre mi cabeza, pero no creo que tu raza merezca la aniquilación. Permanecerán aquí hasta que decida qué hacer con ustedes.”

Un hombre honorable como él no merece morir.

Tan silenciosamente como posible, se arrastró por las escaleras, JunSu detrás de él y el ejército detrás de ella. Estaba sin armas, sin embargo, estaban determinados. Este era su hogar, y ellos no lo cederían.

“Dispérsense.” YooChun pronunció suavemente cuando alcanzaron la parte superior.

Los hombres marcharon en todas direcciones. SiWon había mantenido a KiBum con él, también, YooChun notó. [La] sorpresa era su más grande ventaja ahora. Sus pasos sonaban ligeramente, escasamente haciendo eco de las paredes. Antorchas destellaban, acalorando el aire, iluminando su camino.

“Este camino.” YooChun guió su contingente dentro del comedor. Un grupo de dragones vino a la vista. Estaban en la mesa, discutiendo su mejor curso de acción.

“Mátalos y acaba con ellos.” Uno de ellos gruñó. “No deseo la ira de Poseidón sobre mi familia.”

“Si dejamos que [las] amenazas de Poseidón nos afecten, le daremos completo control de nuestras vidas.” YunHo dijo. “¿Y qué si desea que matemos a nuestras mujeres mañana?”

“Si le desobedecemos, no viviríamos mucho tiempo suficiente para saber.”

“Hay una razón [por la que] los dioses nunca nos asesinan, una razón porqué nos regresa a este palacio en vez de destruir a los ninfos ellos mismos.” YunHo otra vez.

“¿Qué razón?”

“No lo sé, todavía sabiendo [que] hay una razón que les da un poco de poder. Todo lo que estoy diciendo es que si hacemos esto, nos convertimos en sus sirvientes y ponemos nuestra raza en peligro. Si los dioses destruyen una, ¿Qué les impide destruir otra?”

“Nada.” YooChun respondió. Su señal.

Sin armas, los ninfos irrumpieron. YooChun deseó a los dioses sostener La Calavera, pero no podía posponer esta pelea. Chorros de fuego arrojados desde los dragones [en] el momento que se dieron cuenta que estaban bajo ataque. YooChun empujó a JunSu debajo una pequeña mesa lateral y saltó hacia adelante. Él y YunHo se encontraron en el aire. Que el rey dragón conservara su forma humana significaba que no estaba enfurecido. Aún.

Ellos pelearon en el suelo. YooChun aterrizó un fuerte puñetazo en la cara de su oponente. Sangre goteó de la boca de YunHo, sin embargo, el corte sanó rápidamente. Dragones poseían una acelerada curación, la cual los hacía difíciles de frenar. Él dio otro puñetazo y rodó, entonces pateó su pierna, golpeando [el] estómago de YunHo.

YunHo fue arrojado hacia atrás, pero inmediatamente se enderezó. Giró su cola había brotado y esa cola golpeo en [la] cara de YooChun, cortando profundo. Sintió el picor, pero no dejó que le afectara.

Todo alrededor de él, ninfos y dragones luchaban. Sus gruñidos permeaban el aire. “Estoy de acuerdo con lo que dijiste sobre los dioses.” YooChun arrojó, golpeó. Contacto.

“Entonces no eres tonto como pensé.” YunHo pateó otra vez, y su pie golpeó [el] costado de YooChun.

Girando continuamente, arremetió a YunHo. Aterrizó cuatro sucesivos golpes. “No cederé este palacio. Nos pertenece. Tú ya tienes un hogar.”

“Por la seguridad de Mirotic, el portal debe ser resguardado. ¿Cómo puedo confiar que haces esto? ¿No usarlo para tu propio beneficio?”

YooChun se detuvo.

YunHo hizo lo mismo.

Se miraron una al otro, ambos jadeando. “Cuando gane de regreso las ninfas de ti, no tendremos más necesidad del mundo de la superficie.”

Alrededor de ellos, la batalla todavía rugía. YooChun se agachó mientras un chorro de fuego [fue] impulsado hacia él. El calor lo quemó, chamuscó, sin embargo, ninguna de las llamas lo tocó.

YunHo dijo. “Poseidón dijo que de acuerdo a las leyes, sólo los guardianes estaban para usar los portales para viajar a la superficie, que cualquier otro merecía un castigo. Si fueras un guardián…”

“Cumpliría mi deber.” YooChun estudió [el] rostro de YunHo. Esa cicatriz que cortaba desde la ceja a su barbilla. Sus ojos eran remolinos azules, determinados a matar si debía, pero esperando encontrar otra manera.

“El portal que resguardo guía a la jungla en la superficie. El portal de aquí guía a un océano en la superficie, como estoy seguro que sabes. Si te quedas aquí […]” YunHo dijo. “[los] viajeros humanos atravesarán. Muy frecuentemente ellos simplemente nadaron demasiado profundamente, son inocentes, pero serán tuyos para destruir. La Ciudad Exterior será tuya para vigilar. Estoy listo para renunciar a este deber como si nunca hubiera querido ser mío. Tengo suficiente manejando la Ciudad Interior.”

“Lo protegeré con mi vida.” YooChun prometió. “Este es el único hogar que hemos conocido nunca.”

“Entonces de rodillas.”

YooChun se arrodilló sin vacilación. Miró hacia arriba a YunHo, quien deslizó un corte delgado por el centro de su pecho y ofreció un juramento de sangre al siempre guardián del portal, para mantener la ciudad segura.

Alrededor de ellos, los hombres finalmente dejaron de pelear para escuchar y ver. JunSu se aproximó al lado de YooChun, y él se levantó. Él entrelazó sus dedos. Debía haberla regañado, por dejar la seguridad de la mesa, pero le gustaba demasiado donde ella estaba.

La mirada de YunHo se volvió a ella y se abrió con sorpresa.

“te dije que no lo dejaría.” Ella dijo con una orgullosa elevación de su barbilla.

Los labios de él se torcieron. “Mi JaeJoong hubiera hecho lo mismo.”

“¿Confiaremos uno al otro, dragón?” YooChun esperaba impacientemente por la respuesta. Todo lo que él había ambicionado dentro de su alcance.

La mirada de YunHo se volvió penetrante. “Sí.” Finalmente dijo. “Confiaremos uno al otro. Y lucharemos contra los dioses juntos si debemos.”

YooChun estiró la mano. YunHo la miró por muchos segundos antes de apretarla con la suya. La tregua estaba sellada, y YooChun no sabía como explicaría esto a SeungHyun. “Esperemos que vivamos lo suficiente para lamentar esto.” Él giró a JunSu y la tomó en sus brazos, donde ella pertenecía. Donde él planeaba mantenerla por toda la eternidad. “Este es el final más infeliz [en el] que nunca he estado.” Ella dijo riendo. “Te odio tanto.”

Suavemente él besó sus labios. “No tanto como te odio.”


Oh, pero ellos iban a tener una larga, feliz vida, juntos.

1 comentario:

  1. Ohhhh Gracias muchas gracias por evitar que uno de los dos muriera a manos del otro¡¡¡ Me encato esa cabalidad de ambos wooo amo que sean acapaces de transformar asi las historias. JUNSU HA SIDO ACEOTADA COMO REINA AAAHH QUE MOMENTO FELIZ¡¡¡

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