CAPITULO
9
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Yoochun me dijo que no lastimaste a Changmin —dijo
Junsu mientras entraba a la cocina.
—Bueno,
me alegra de que se haya aclarado. —A Hayami ya no le
importaba mucho que todo el mundo supiera ahora acerca de su pareja. Lo que él
y Changmin hacían no era asunto de nadie. Solo apestaba que Changmin estuviera
ahora tan avergonzado. Eso y el hecho de que su hermano había matado la poca
felicidad de Changmin de ver de nuevo a Minho.
—Me
voy a la cama. Buenas noches —Junsu se despidió
de Hayami mientras salía llevándose su refrigerio.
El pequeño chico era adorable. Hayami se recordó
que Junsu y JaeJoong solo cuidaban a su pareja. Apreciaba eso pero aún odiaba
que lo descubrieran.
Tomando la fruta que Changmin le había pedido de
la cocina, Hayami se dirigió a la recámara. Ese había sido un largo día.
Se detuvo a la mitad de la escalera e inclinó la
cabeza. ¿Qué era ese ruido? Hayami vio sobre su hombro al vestíbulo y no vio
nada. Era muy tarde en la noche, y la mayoría de los Centinelas y las tres
parejas estaban en sus cuartos. Los otros seis Centinelas deberían estar
patrullando en el bosque. ¿Entonces quién estaba deambulando alrededor?
Hayami dejó el tazón en los escalones, sus ojos
revisaron el área del frente. El ruido creció y en segundos lobos corrían por
el pasillo de la cocina que justo acababa de dejar.
Esos lobos no le eran familiares. Hayami sabía
que todos los lobos se parecían en su forma de lobo, y esas bestias no eran
ninguno de ellos.
La agresión que ellos demostraban no presagiaba
nada bueno. Los intrusos tenían las orejas hacia atrás. Sus dientes fuera y
trataban de atacar a Hayami.
Hayami cambió, desgarrando sus pantalones cuando
tomó su forma de lobo Timber. Se enfrentó a los lobos grises. A pesar de que
era mucho más grande, ellos eran numerosos. Al parecer eran siete en total.
Hayami lanzó la cabeza hacia atrás y aulló,
alertando a los otros mientras subía las escaleras. Los siete no se quedaron
juntos. Cuatro subieron las escaleras. Esto no podía estar sucediendo. Hayami
dejó la pelea que haba iniciado y corrió detrás de ellos. Tenía que llegar
junto a Changmin.
—¡Hayami! —El grito de su pareja con toda la
fuerza de sus pulmones venía desde su recámara.
Hayami cayó sobre sus cuatro patas cuando saltó
a través de la puerta abierta. Su pareja estaba acurrucada en una esquina,
acorralado por un lobo gris que le gruñía.
El guerrero no se detuvo a pensar. Hayami saltó
sobre la espalda del intruso y usando su gran peso derribó al lobo gris.
Changmin se arrastró en cuatro patas hacia el
cuarto de baño, y cerró la puerta tras él. Hayami estaba agradecido de que su
pareja usara el cerebro durante una crisis. Era un alivio no tener que mantener
un ojo en su pareja durante la lucha.
¿Cómo estos siete habían logrado evadir a los
Centinelas que estaban patrullando?, esa era una buena pregunta. ¿Estarían los Centinelas
en el bosque también siendo atacados? ¿Cuántos habían logrado traspasar?
Hayami podía oír la pelea en el pasillo mientras
cerraba la mandíbula en el lobo bajo él. El lobo gris luchaba, moviéndose y
dándole zarpazos con sus garras para liberarse. Hayami no lo iba a permitir. No
con su pareja detrás de la puerta del baño.
Hayami aplicó presión, mientras que el lobo
debajo de él buscaba sus puntos débiles y enterraba las garras en la piel de Hayami.
Su lobo sacudió la cabeza vigorosamente adelante y atrás tratando de quebrar el
cuello del lobo gris.
Gruñó fuerte cuando vio a Changmin asomarse
entreabriendo la puerta. Changmin debió de oírlo porque rápidamente la cerró.
Hayami estaba cansado de jugar. Necesitaba ver
lo que sucedía en el pasillo. Hayami quebró el cuello del lobo gris, un gruñido
salió del intruso cuando cayó muerto.
No queriendo dejar el cadáver en la habitación
con su pareja. Hayami lo jaló al pasillo con él. Después de dejarlo afuera,
aulló hacia la habitación. Changmin asomó la cabeza de su escondite, al ver el
cuarto limpio corrió a través de éste y cerró la puerta de la recámara.
Satisfecho de que su pareja estaba a salvo y
seguro. Hayami regresó su atención hacia los otros lobos. Shingdon y Taeyang,
luchaban contra dos lobos grises en el pasillo. Los intrusos parecían demasiado
determinados. ¿Qué era lo que buscaban?
Shingdon y Taeyang finalmente dominaron a sus
oponentes y Hayami se unió a ellos mientras bajaban a cazar a los restantes.
Todo se quedó en silencio cuando oyeron garras
subiendo las escaleras. Un gruñido salió del pasillo de abajo que le recordó a
un trueno. Hayami conocía ese gruñido. Había solo un lobo que se oía como una
bestia del infierno.
Yunho.
El Alfa lentamente caminó por el pasillo hacia
ellos. Hayami realmente podía oír la madera del piso crujir bajo su peso. Los
dientes de Yunho estaban fuera mientras se dirigía hacia ellos sin dejar de ver
el camino.
Yunho era un cazador. Hayami lo siguió, viendo
sobre su hombro la puerta de su habitación para revisar que siguiera cerrada.
Había otro cadáver cuando ellos dieron vuelta en
la esquina. Shirota gruñía sobre él. Eso hacía cuatro lobos grises muertos.
¿Dónde estaban los otros tres?
Hayami levantó la cabeza cuando un lobo gris
salió volando desde la recámara del comandante Yoochun, golpeándose contra la
pared antes de caer al suelo. Yoochun dejó el cuarto gruñendo y saltando sobre
el bulto que ya no se movía. Hayami sabía cómo se sentía.
Yunho lentamente giró la cabeza directamente
hacia Hayami. O pensó que el Alfa lo había hecho hasta que Yunho pasó sobre él
y rodeo la esquina. Hayami y los otros lo siguieron rápidamente. Hayami llegó a
la esquina justo a tiempo para ver a Yunho saltar sobre el lobo gris, ambos
giraron por la escalera.
El tazón de frutas que había dejado voló cuando
los lobos caían. Yunho abrió las mandíbulas, enormes como el infierno, Hayami
lo pensó mientras veía cómo caían sobre el cuello del lobo gris, casi
arrancándole la cabeza del cuerpo con la fuerza de los caninos del Alfa.
Yunho era el más grande lobo Timber que había
nacido, desde el hocico a la punta medía un metro ochenta de largo y pesaba
ciento treinta y cinco kilos. El lobo gris no tenía oportunidad.
Yunho cambió. —Hayami, Yoochun, vayan con sus parejas. Quédense con ellos. Queda uno
y es mío.
Hayami no necesitó que se lo dijeran dos veces.
Pudo oír a Yunho decirle al guerrero Kangin que fuera con JaeJoong y lo
protegiera con su vida.
Yunho no estaba jugando.
Hayami cambió a su forma humana y se dirigió a
su recámara. ―Abre, soy yo, Bambie.
La puerta se abrió y Changmin se lanzó a sus
brazos. —¿Qué sucede? ¿Qué está pasando?
Pensé que eras tú viniendo por la puerta. Pensé…—Changmin soltó las
lágrimas mientras Hayami levantaba a su pareja y la llevaba a una de las
sillas.
—Te
tengo, Bambie. —Changmin se acurrucó en sus brazos,
sollozando—. Estás a salvo, bebé. —Hayami
jaló fuerte a su pareja hacia su pecho, rodeándolo con sus brazos. Apoyó su
mejilla en la cabeza de Changmin. Cerrando los ojos con el alivio de que su
pareja estuviera ilesa.
Todo lo que podía ver eran las imágenes del lobo
gris arrinconando a su pareja. Hayami quería salir al pasillo y matar de nuevo
al hijo de puta. No quería volver a ver nunca esa expresión de terror en su
pareja.
Changmin deslizó sus brazos por el cuello de Hayami.
Sollozando mientras abrazaba fuerte a Hayami. —¿Ya se terminó?
—No,
falta uno. Yunho lo está cazando ahora. No será capaz de esconderse. Los lobos
Timber tienen un oído superior y mejores habilidades de rastreo. Es solo
cuestión de tiempo que Yunho lo encuentre.
—Tenemos
que escondernos, Hayami. —Su pareja trató de moverse en
sus brazos.
—No,
no tenemos. Quédate tranquilo, Bambie. —La idea de que Hayami
se escondiera era absurda. Nunca en su vida se había escondido de alguien y no
iba a empezar ahora. Incluso con la necesidad de proteger a su pareja, Hayami Mokomichi
no bajaba su cola.
Hayami tomó el cabello de Changmin en su mano e
inclinó la cabeza de su pareja hacia atrás. Hayami tomó posesión de la boca de
su pareja y Changmin respondió hermosamente. Su pareja parecía abrirse a él.
—Quítate
los pantalones. —Hayami gruñó en la boca de Changmin.
Su pareja se levantó ligeramente mientras jalaba la tela saliendo de ella. Changmin
los lanzó al suelo antes de montarse a horcajadas en el regazo de Hayami, con
sus rodillas a ambos lados de las caderas de Hayami.
Hayami gimió cuando el pene de Changmin quedó
atrapado con el suyo. Los tomó ambos en su mano. El pre-semen que drenaba del
pene de su pareja era suficiente para lubricarlos. Empezó a acariciarlos
lentamente.
—Rápido,
por favor. Rápido y duro —Changmin rogó.
Si era eso lo que su pareja quería. Hayami
deslizó su mano izquierda alrededor de Changmin sosteniendo a su pareja. Hayami
bombeó sin misericordia. Changmin arqueó la espalda cuando Hayami deslizó la
yema del pulgar sobre la ranura en la corona del pene de Changmin.
—Hayami.
—Changmin
gruñó mientras inclinaba su espalda más hacia atrás. Su cabello rozaba el
suelo. Hayami quería comérselo en el desayuno, se veía condenadamente bueno.
Changmin gritó mientras Hayami veía su pene
disparar el semen que se extendió por el abdomen de su pareja. Changmin
encajaba las uñas en los brazos de Hayami mientras salía de su orgasmo.
Hayami estaba ahí, lanzó su cabeza hacia atrás
gritando el nombre de Changmin. Su pareja cayó hacia adelante tomando la boca
de Hayami, besándolo con fuego y desesperación.
—Hayami
—Shirota
gritó desde el otro lado de la puerta.
—Jódete,
no puede haber algo de paz aquí. —Hayami siguió
besando a su pareja, sin importarle el guerrero.
—Hayami,
te necesitan abajo. —Shirota gritó fuerte.
—Eres
necesario aquí —Changmin murmuró en la boca de Hayami, pasando su lengua
por el labio inferior de Hayami. Changmin lo mordisqueó dándole una diabólica
sonrisa.
Hayami jaló el cabello de Changmin fuerte y
mordió su hombro. Su pareja gritó, empujando su pene contra el abdomen de Hayami.
—Maldición,
Hayami, ¡Sal! Eres el Beta. Tienes que estar aquí. ―Shirota
golpeó con su puño la puerta de la recámara.
Changmin gruñó algo como mudarse del país o algo
así. Su pareja se deslizó fuera de su regazo, tomó los pantalones de su pijama
mientras entraba al cuarto de baño.
Hayami limpió su abdomen con la camiseta que
estaba en el suelo antes de tomar unos pantalones de algodón de la cómoda.
Hayami abrió la puerta de la recámara furioso
como el infierno. ―Tu sentido de la
oportunidad apesta, Shirota.
—Lo
sé, no quería interrumpir, pero Yunho nos quiere a todos en su oficina en diez
minutos. —Shirota se giró y se fue.
Hayami vio sobre su hombro cómo Changmin salía,
sin restos de sus orgasmos. Ellos ni siquiera habían llegado a la mejor parte.
―Recuérdame acosar a Yunho la siguiente
vez que esté en la habitación con JaeJoong.
Besó a Changmin rápidamente, sabiendo que si se
quedaba más tiempo la manada entera tocaría a la puerta.
Su pene estaba duro como una roca y su
disposición fastidiada, Hayami a regañadientes se dirigió a la oficina de su
Alfa.
—Me
alegra que puedas unirte a nosotros. —Yunho se reía.
Hayami no lo encontró divertido.
—Quiero
descubrir exactamente lo que Jackson se propone. ―Yunho
se recargó, jalando el vello de su bigote, sumido en sus pensamientos.
Hayami soltó una respiración, resignado a estar
el resto de la noche con la manada. —¿Soy
yo o ellos estaban más determinados que nunca?
—No,
yo pienso lo mismo —Yoochun le aseguró.
—Creo
que ellos están tras las parejas —Shirota sugirió.
—Esa
es mi suposición. —Yunho se pellizcó el puente de la
nariz, exhalando fuerte—. Necesito que
algunos de ustedes entre al territorio de la manada del Este y descubran lo que
ese psicótico se propone.
—Yo
voy. —El guerrero Kangin se ofreció—. No me gusta que los pequeños sean
amenazados de esta manera. Me alegra que mi pareja no esté aquí.
—¿O
qué? ¿Le permitirías subir en ti como si fueras un jungle gym(1)? —T.O.P
soltó una carcajada.
—A
los niños les gusta eso —Kangin murmuró.
—Está
bien, ¿podemos regresar al tema aquí? —Yunho se inclinó
hacia adelante—. Kangin y Shirota pueden
ir. Sé que tienen algunas personas de confianza allí. Vayan con ellos, y
descubran exactamente por qué el Alfa Jackson; y uso el titulo holgadamente,
está detrás de las parejas.
Hayami se puso de pie para irse.
—No
tan rápido Beta.
(1)Jungle Gym, juegos infantiles para que los
niños trepen, hay de muchas formas y materiales, se deja el nombre original
porque en cada región tiene nombre diferente.
Que terrible(O.O) como.tanto ajeno burlo a los centinelas? Es por ChangMin Jacsok busca robar a ChangMin (¡.¡) mmm que paso con el JulMinho???? Eso quedo interesanteeee.
ResponderEliminarPor qué no me acordaba de está parte????? 😭😭😭😭
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