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Hola, Bienvenidas al Blog NOT ALLOWED
Como su nombre hace referencia, aquí tengo historias
que no me permitieron o no he obtenido el permiso
para traducir pero que de cualquier manera hice y no
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las historias de este blog o este se borrará.
Les pido su colaboración y discreción.
Muchas gracias.

jueves, 20 de agosto de 2020

Third Tied

 Third Tied


Advertencia:  Ninguna
Extensión: 5917 palabras




- ¡Hyung!- El pequeño ChangMin salía corriendo del salón de clases, donde la Noona-maestra le despedía.

JunSu le recibió con una sonrisa tomándolo en brazos.

- ¿Te divertiste hoy en la escuela, ChangMinnie?
- Neh, Hyung. Hoy aprendimos a contar hasta Cien.- dice mostrando todos sus deditos de sus manos.
- En realidad, señor Kim, él aprendió a contar hasta Cien.- aclaró la Noona.

JunSu ríe antes de asentir.

- Quisiéramos hablar con los padres de ChangMin una mañana, para sugerirles una escuela especializada.
- ¿Qué quiere decir, SeongSaengnim?- JunSu estaba confundido.
- ChangMin es un niño muy inteligente y tememos que nuestro plan de estudios no sea suficiente para él. Tal vez necesite algo más...avanzado.- aclaró la maestra.

JunSu asintió con la cabeza.

- Gracias, señorita. Le diré a mi hermano. Vamos, ChangMin... aun hay cosas qué hacer.- le dice al menor, dejándolo en el suelo para tomarlo de la mano.
- Neh, Hyung... Anniong, Noona... Anniong, Karam.- dice moviendo su mano en despedida al pequeño niño de cabello negro, escondido detrás de la Noona.
- Anniong, ChagMi.- mal pronunció el pequeño apenas audiblemente.

Ya fuera del área de la escuela, JunSu le compró un helado al pequeño, mientras iban caminando por la acera.

- ¿Dónde vamos, Hyung?- pregunta con su nariz manchada de chocolate.
- Oh, iremos a hacer unas compras para la cena de esta noche.- el pelirrojo sonrío mientras iba jugando con ChangMin en la acera, siguiendo los bordes, como si se fueran a caer o brincando de cuadro en cuadro que forma el diseño de los pisos.
- ¡Perdiste, Hyung!- dice el pequeño entre risas, mientras ve a JunSu "pisando donde no debían".
- JunSu ¿Eres tú?- escucharon una voz ronca tras ellos

El pelirrojo miró a la persona que le había hablado, frunció un poco el ceño cuando no reconoció a simple vista al hombre canoso que le hablaba... hasta después de unos segundos.

- Lee HyukJae...- murmuró inaudiblemente, recordando a uno de sus mejores amigos en la infancia y con el que no había tenido contacto en mucho tiempo.
- ¿Eres Kim JunSu? No, eres demasiado joven para ser el Kim JunSu que yo conocía... pero te pareces demasiado a él cuando tenía 20 años... Soy Lee Hyuk Jae de Gyeonggi, ahí crecimos juntos JunSu y yo.- le aclaró el hombre que ya pintaba muchas canas en su oscuro cabello.
- Ahh... usted conoce a... Aboji.- dijo con trabajo el pelirrojo, sabiendo que no podía decir la verdad a su amigo de la infancia.
- ¿Entonces si es tu padre? Creí haberme equivocado, pero es imposible, como te dije eres idéntico a él ¿Cuántos años tiene el viejo? ¿Cincuenta y ocho ya?
- ¿Eehh? S-si...
- Hyung... Hyung... vamos.- interrumpió el pequeño Min jalando la mano del pelirrojo.
- Oh, bueno, pero a quién tenemos aquí ¿Es tu hermanito?- pregunta pícaro el hombre.
- N-No, es el hijo de mi... de mi hermano mayor, JaeJoong. Ya es tarde y debemos ir a casa.- se excusó JunSu haciendo una reverencia.- fue un placer haberle conocido, señor Lee.
- Fue un placer muchacho... y salúdame al viejo de tu padre cuando lo veas.
- S-si.

El pelirrojo tomó a ChangMin en brazos y comenzó a caminar rápidamente.

- ¿Quién era el ahjjushi, Hyung?
- Ah... él... era un viejo amigo mío. Hyukie.- dijo recordando el apodo que le dio cuando eran unos niños.
- Ahjjushi te dijo viejo, ¿Cuántos años tienes, Hyung? Yo sé contar hasta cie.- le recordó.
- Ah... yo... tengo... casi seis veces diez, ChangMin.- dijo con una expresión sombría.- será mejor apresurarnos, perdimos mucho tiempo mientras jugábamos.
- ¿Seis veces diez?- pregunta confundido el pequeño mirando sus manitas.- Eso es mucho, Hyung...
- Demasiado, Min... demasiado.- dice con un suspiro.

~°~°~°~°~

JunSu se dirigió con ChangMin hacia el mercado. Quería comprar unas cosas para prepararle la cena al pequeño con cosas frescas y aprovechar para comprar algunas frutas. Estaba un poco decaído, pues YooChun había tenido que salir de viaje como cada mes que su Maestro le enviaba a supervisar sus cuentas bancarias en el extranjero. Eran apenas tres días, a veces un fin de semana, pero no le gustaba estar mucho tiempo lejos de su pareja. Era como si le arrancaran un pedazo de su corazón.

- Hyung, quiero manzana.- pide ChangMin apuntando hacia un puesto, donde tenían en exhibición los frutos rojos.
- Neh... de acuerdo.- murmura el pelirrojo acercándose a pedir la fruta a la Ahjjumma, quien le atiende rápidamente.

ChangMin observa, entre lo que alcanza a ver, las frutas que se encontraban cerca de él. Manzanas, peras, piñas, fresas... ChangMin quiere fresas también, pero antes de que llame a Hyung para pedirle sus fresas, algo llama poderosamente su atención. Más bien alguien... unos grandes ojos cafés le miran asustados desde detrás de uno de los contenedores de la fruta. ChangMin se acerca lentamente, no queriéndolo asustar más, pero el otro pequeño sólo abrió más grandes los ojos y tomó una manzana del montón para salir corriendo.

-¡Oye!- grita la ahjjuma.
- Yo lo traeré.- dice el pequeño ChangMin, antes de salir corriendo tras el otro niño.
- ¡ChangMin, no!- JunSu le grita asustado.

El pelirrojo le tira el dinero a la ahjjuma y sale corriendo tras los dos pequeños. No puede ver al otro niño, pero sí alcanza a ver la cabeza de ChangMin que le guía entre la gente del mercado.

Al girar en una esquina, disminuye su velocidad, alcanzando a los dos pequeños en la parte trasera del mercado. El de cabellos castaños se esconde detrás de uno de los depósitos de basura. ChangMin llega hasta él y JunSu tras ChangMin.

El pequeño de grandes ojos y cabellos castaños muerde la manzana, temblando de miedo, pensando que tal vez le fueran a hacer algo. Y el corazón de JunSu se estremece al ver al pequeño sucio y hambriento.

- ¿Dónde están tus padres?- le pregunta.



El pequeño niega con un movimiento de cabeza y JunSu mira a su alrededor, solamente basura y residuos peligrosos para un pequeñito como él. No podía ser más grande que ChangMin. Era solamente un bebé.

- ¿Cómo te llamas? ¿Tienes hambre?- pregunta de nuevo el mayor, hincándose cerca del basurero y extendiéndole al pequeñito otra manzana de la bolsa que aun cargaba, quien la toma y la muerde al mismo tiempo que sigue comiendo la primera.
- Sí que tiene hambre.- dice ChangMin con sus ojos abiertos por la sorpresa.- ¿Podemos quedárnoslo, Hyung?
- ChangMin, es un niño, no un cachorro abandonado. Sus padres deben estar buscándolo.- le regañó el pelirrojo. El pequeño Jung hizo un pucherito.
- No...- se escuchó débilmente.- no tengo Umma.- añadió tristemente.
- ¿Ves, Hyung? Podemos quedárnoslo...- dice ChangMin con toda lógica.
- Como si fuera tan fácil.- "Si estuviera Chun, él sabría qué hacer" piensa mientras levanta la mano para acariciar los mechones de cabello enredado del pequeño de grandes ojos cafés.
- Pareces una rana.- escuchó a ChangMin decirle al pequeño.
- ChangMin...
- Tiene los ojos grandes como la rana que Umma tiene en el jardín...- explica.
- Pero no le digas así... ¿sabes cuál es tu nombre, pequeño?
- Heytú...- responde con la boca llena de manzana.
- ¡Yuck! No se habla con la boca llena.- le regaña ChangMin.
- ¿Heytú? ¿Qué nombre es ese?- pregunta de nuevo JunSu.
- Nusé...- se encoge de hombros el pequeño castaño.- la Ahjjuma siempre me dice así. Otos me dicen mo... mocoso...

Y un nuevo dolor en el corazón del mayor.

- Me matarán por esto... yo sé que acabaré como comida para nuestro Maestro.- dice murmurando repetidamente.- vamos... te llevaremos a casa.
- ¡Yey! ¿Nos lo quedaremos, Hyung?- pregunta ChangMin con una sonrisa.
- Todo depende de lo que digan tus Appas, ChangMin.
- Yo sé que dirán que sí... ¡Kajá!- le habla al más pequeño extendiéndole su mano.

El pequeñito parpadea y los mira a ambos con curiosidad antes de tomar la mano de ChangMin y sonreír.

~°~°~°~°~

Al llegar a la casa, el pequeño miraba todo con admiración y la boca abierta. Jamás había visto una casa tan bonita y tan grande. El jardín era precioso, habían flores de las que no sabía el nombre, pero sus colores eran hermosos y llenaban el lugar con su fragancia.

Después de un largo baño para ambos pequeños, el cual le dobló el trabajo a JunSu debido a que no podían dejar de jugar y chapotear en la bañera, los dos habían almorzado. El pequeño de cabellos castaños había comido todo lo que JunSu había puesto en su plato, diciendo que estaba rico y haciendo que el pelirrojo sintiera un calorcito muy especial.

- Es hora de tomar su siesta.- les dice con una sonrisa, llevándolos a ambos a la recámara de ChangMin, a quien viste con su pijama de conejito y al pequeño castaño con una pijama normal.- No podemos seguirte llamando así nada más... debes tener un nombre.- dice mirando al pequeño, recostándolo en la cama y sentándose en la orilla, mirando a los niños que se van quedando dormidos.- Mmm... déjame pensar...- acaricia el cabello del castaño.- Siempre me ha gustado el nombre de MinHo. ¿Te gusta?

El pequeño sonríe y asiente.

- ¿Tú... serás mi Umma, Hyung?- pregunta quedito el ahora pequeño MinHo.
- ¿T-te gustaría que lo fuera?- pregunta con un nudo en la garganta.

MinHo asiente con un movimiento de cabeza.

- Yo... yo también.- murmura JunSu suavemente.
- Yo seré tu Hyung, MinHo... yo cuidaré de ti.- ChangMin murmura medio dormido.
- G-gracias, Hyung.
- Descansa, MinHo.- Junsu les acaricia el cabello por ultima vez antes de cubrirles con las sábanas.
- Buenas noches... U-umma.- responde el pequeño quedándose dormido.

JunSu sonríe, antes de darle un tierno beso en la frente al pequeño, y se levanta, revisando que ChangMin se ha quedado dormido también. Sabe que a pesar de todo, el pequeño Jung se levantará a mitad de su siesta para ir a dormir con su Umma... tal vez debería llevar a MinHo a su habitación.

Desiste, porque en las últimas horas, ChangMin se había rehusado a dejar al pequeño MinHo. No sabía si era porque por fin tenía un compañerito de juegos o por algo más. Tal vez inconscientemente, ChangMin recordaba su vida anterior y no quería que el pequeño MinHo viviera ese infierno.

JunSu suspira, dirigiéndose a la sala, pensando qué podría decirle al Maestro YunHo y a JaeJoong para que pudieran aceptar a MinHo como su hijo y de YooChun.

Y la única razón válida que se la había ocurrido para hacer frente a sus Maestros era que no había quien sea el sucesor Park. Siendo ambos hombres, YooChun y él no habían podido tener hijos, por lo tanto, al morir YooChun, YunHo estaría desprotegido. No tendría a alguien que le ayudara como YooChun y el mismo JunSu hacían.

Se oía un excusa barata, pero tampoco se le ocurría nada mejor y no quería decir que solamente era porque él quería... era como su manera de darle un hijo a YooChun también, así como JaeJoong y YunHo habían tomado a ChangMin.

Las risas de los pequeños le llegaron a los oídos, ya había pasado la hora de la siesta y él no había hecho la merienda. Pronto será la hora de la cena y sus Maestros despertarán. Habían tomado la costumbre de beber un poco de sangre para controlar sus instintos, antes de ver a ChangMin, después, cuando el niño se duerme, salen de cacería.

Los niños llegaron a él, riendo y jugando con "Max", que era peleado por ambos. JunSu evitó que siguiera la pelea, prometiéndole al pequeño castaño que le compraría algunos juguetes.

Basó la merienda en unos rápidos sándwiches y después los pequeños fueron entretenidos con un poco de televisión.

JunSu miraba constantemente la puerta de la sala. El nerviosismo le recorría el cuerpo completo, trataba de no llenar su mente de escenas que aun no habían sucedido, tampoco quería demostrar a su Maestro YunHo alguna debilidad.

Miró a MinHo jugando con el pequeño ChangMin y sonrió. El sólo mirar aquellos ojos cafés y esa hermosa sonrisa le hacía sentir que estaba haciendo lo correcto, que defendería a capa y espada su decisión. Incluso de YooChun de ser necesario.

- ¿Qué está sucediendo aquí?- la voz gruesa de YunHo llenó la habitación.

JunSu enderezó la espalda al no haberse percatado de la presencia de su Maestro.

- ¡Appa!- grita ChangMin levantándose del sofá para ir directamente a los brazos de su Umma que lo esperan abiertos.
- Bu-b-buenas noches.- responde el pelirrojo levantándose, dando una reverencia a los recién llegados.
- Oh, tú debes de ser el pequeño MinHo...- JaeJoong se acercó al pequeño castaño que le miraba con sus grandes ojos abiertos de par en par.

El pequeñito asintió sin dejar de mirar al rubio, quien le sonreía y acaricio sus castaños cabellos.

- Debemos hablar de esto en privado.- declaró YunHo mirando seriamente al pelirrojo que asintió con un movimiento de cabeza y salió tras su Maestro.
- Quédense aquí, pequeños. No tardaremos.- JaeJoong sonríó, besando la frente de ChangMin quien asintió.

MinHo veía con sus grades ojos cafés al rubio quien salió tras los otros dos.

- ¿Es tu Umma?- pregunta quedito.

ChangMin asiente con un movimiento de cabeza.

- Es muy bonito.- el pequeño seguía mirando hacia la puerta por donde habían salido los adultos.

JaeJoong entró en el estudio de YunHo, cerrando la puerta tras él, esperando que los pequeños estén demasiado entretenidos con el televisor para que no escucharan la conversación.

- ¿Qué significa eso, JunSu? ¿Quién es ese niño?- pregunta con seriedad mientras el más joven baja mirada, jugando nerviosamente con sus manos.
- Ch-ChangMin y yo nos lo encontramos hoy en el mercado. Estaba sucio y hambriento. Lo trajimos a casa.- explicó.
- Ese niño no es un perrito abandonado y esta no es una casa de beneficencia para que andemos recogiendo niños por todos lados.
- YunHo...- JaeJoong llamó al moreno, mirándole seriamente, como una llamada de atención.

El rubio frunció el ceño ante las duras palabras de YunHo. Miró al más joven y vio en los ojos de JunSu un brillo que nunca había visto antes... determinación, el pelirrojo quería quedarse con ese pequeño. Sabía lo mucho que JunSu ama a YooChun y el hecho de no poder tener una familia era parte de lo que lo motivaba para conservar a ese pequeño.

El más alto carraspeó y solamente se dirigió a JunSu de nuevo.

- Tú sabes el peligro que corremos... de hecho, hemos permanecido demasiado tiempo en un mismo lugar. Las fuerzas de JiHoon están volviendo a moverse. Estaríamos arriesgando vidas innecesariamente.- aclaró el vampiro, dándole la espalda a JunSu.
- Lo sé... y en parte por eso es que le traje también.- se atrevió a hablar JunSu. No había esperado una respuesta tan negativa de su maestro.- al ser ambos hombres, YooChun y yo no podemos tener descendencia. No hay nadie que continúe con la línea Park, por lo tanto, si algo nos llega a ocurrir a YooChun o a mí, no habrá quién le ayude.- justificó.
- Puedo arreglarme con eso, JunSu y tú lo sabes.
- No sin arriesgar la vida del Maestro JaeJoong.- argumentó el pelirrojo, antes de morderse el labio inferior. sabía que era un golpe bajo recordarle aquello.

JaeJoong había sido transformado por YunHo hacía unas cuantas décadas, pero el poder que tiene no se compara en nada al del moreno. YunHo incluso puede caminar de día y soportar los rayos del sol, sin embargo, JaeJoong es su debilidad. El rubio no puede soportar la luz del sol, su piel se quema cual papel, pero lo peor de todo es que incluso si el no sale y es YunHo quien recibe la luz, JaeJoong es quien recibe el daño. Por eso YunHo no se arriesga, jamás, a salir de día.

- JunSu... no te arriesgues más... sabes que he pasado por alto muchas cosas tuyas... ese niño no puede permanecer en esta casa sólo por ese motivo.- regañó YunHo nuevamente.- se tiene que ir. Así que mañana a primera hora, lo llevarás a un orfanato, a una casa hogar o como se llame.
- ¡NO!- JunSu levantó la voz por primera vez en mucho tiempo, sobre todo ante su maestro.- nunca le he pedido nada en todo este tiempo. Jamás. Y usted lo sabe. Yo jamás podré darle una familia a YooChun, ni ahora ni nunca. Sólo quiero poder darle algo que no podría jamás. Por favor.- rogó el pelirrojo, sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas.

JaeJoong se había mantenido en silencio, y sólo en ese momento se levantó, tomando de los hombros al pelirrojo para tranquilizarlo.

- ¿Es eso, verdad? ¿Resientes que no has podido darle un hijo a YooChun?- habló suavemente el rubio mientras levanta la mirada  hacia su pareja.

YunHo se sabe perdido, ha visto la mirada de JaeJoong y niega con un movimiento de cabeza.

- Ni siquiera sabes si eso es lo que YooChun quiere en realidad.- le hizo ver el moreno.- ¿No crees que estás actuando un poco egoísta?
- Nunca he cuestionado a YooChun, mucho menos cuando él me habló de usted y lo que significaba quedarse a su lado. Lo que he vivido a su lado no lo cambiaría nunca, pero...

YunHo levantó una mano impidiendo que el pelirrojo siguiera hablando.

- Siempre has querido darle un hijo a YooChun ¿No es así? ¿Lo hablaste con él?- pregunta el moreno.
- Lo he intentado, pero YooChun se niega.
- ¿No te has preguntado por qué?- vuelve a argumentar YunHo. Sabe la razón principal por la que YooChun no quiere adoptar ni tener hijos, pero no puede mencionarle eso a JunSu, no sin el consentimiento de su amigo.
- No lo sé, sin embargo he intentado por todos los medios que me diera una razón válida y no lo ha hecho... yo... quiero conservar a MinHo.
- ¿Por qué no hablas con YooChun y toman una decisión?- sugiere JaeJoong.- y mientras regresa de viaje, MinHo puede quedarse con nosotros.

JunSu asintió. Tenían razón, estaba siendo demasiado egoísta, tratando de imponer su voluntad a YooChun.

"¡UMMA!"

- ChangMin...

JaeJoong siente una angustia terrible al escuchar en su mente la voz de su hijo.

- ¿Qué ocurre?- YunHo pregunta preocupado.
- No lo sé... es ChangMinnie... tiene miedo, mucho miedo.- dice dejando que su pareja le abrace con cariño, mientras JunSu sale de la habitación para ir en busca de los niños.
- Tranquilo, Jae, no es nada. Él está a...
- Los niños no están en la sala.- grita el pelirrojo en la puerta del estudio, antes de que pudiera siquiera terminar de hilar la frase.
- ¡ChangMinnie!- JaeJoong se separa bruscamente de YunHo, yendo hacia la sala y buscando por cada rincón de la casa.

La presencia de su hijo no está, pero puede sentir la angustia y el temor del más pequeño, por más que intenta establecer ese vínculo para saber dónde se encuentra, el temor del más pequeño impide que pueda hacer la conexión.

JunSu señala hacia la puerta principal de la casa... está abierta...

- YunHo, mi ChangMinnie... tenemos que encontrar a ChangMinnie...

~°~°~°~°~

La curiosidad había sido mucha, lo que le había llevado a ir hacia la puerta del estudio y escuchar... el Appa de ChangMin no lo quería, lo quería llevar a un orfanato u otro lugar feo... no podía quedarse con su nuevo Umma. Él quería a su nuevo Umma, lo besaba para dormir, lo bañaba y le daba comida rica. Nunca nadie había hecho eso por él.

Lágrimas salieron de sus ojitos.

- MinHo...- le llamó ChangMin con tristeza al verlo llorar.
- No me puedo quedar. No me voy a quedar.- repetía el pequeñito que fue corriendo a la puerta y brincó para abrirla y salir corriendo al jardín. ChangMin fue tras él

El pequeño MinHo corría, llorando, no tendría Umma y tampoco jugaría más con ChangMin Hyung.

~°~°~°~°~

En los jardines buscaban, pero no estaban ahí. Y por más que JaeJoong intentaba contactar la mente de ChangMin, el pequeño estaba tan asustado que sólo escuchaba su lloriqueo y su llamado angustioso.

~°~°~°~°~

MinHo se había colado entre los barrotes de la reja que protegía la casa de los Jung. Iba corriendo descalzo por la calle, mientras lloraba. ChangMin siguiendo sus pasos, no quería perderlo de vista, él era el Hyung y tenía que cuidarlo.

"Umma no será mi Umma... y ChangMin-Hyung no será mi Hyung." Pensaba el pequeño mientras corría, dando la vuelta en un callejón, adentrándose en la oscuridad, para esconderse detrás de uno de los contenedores de basura.

- MinHo... M-MinHo...- le llama el pequeño ChangMin desde la entrada del callejón, cuando le alcanza.

La oscuridad le asusta, pero tiene que ir por él. Es su Hyung y es su responsabilidad. Abraza con fuerza a su Max y traga duro saliva.

- Vampiro...- Escucha una voz atrás de él.

El pequeño gira su cabeza con rapidez. Un enorme can le miraba con sus ojos amarillos.

- Vampiro...- parece que dice con un bufido.

- M-MinHo.- llama de nuevo a su dongsaeng con voz temblorosa.  Odiaba a los perros, le recordaban a los hombres lobo de una película que había visto con JunSu-Hyung.

El enorme cánido color marrón dio un largo aullido, que fue respondido con dos más que no se escucharon tan distantes.

- ¡Umma!- gritó el pequeño ChangMin asustado, entrando al callejón.

El pequeño MinHo salió a su encuentro, al escuchar la voz aterrada de su Hyung. Sus ojos se abrieron con miedo al ver al can venir tras ellos. Busca algo con qué asustar al "perro", tomando un par de latas de los contenedores y lanzándolas hacia ellos.

- Largo, fuera.... perro malo.- repitió lo que había escuchado decir a las Ahjjummas del mercado, pero sin ningún resultado.

ChangMin  abraza a MinHo y lo jala hacia los botes de basura, escondiéndose tras ellos.

Dos canes más se unieron al primero, uno de pelaje grisáceo, el otro de un aspecto sucio. Gruñían y bufaban, oliendo el aire, rodeando a los pequeños mientras mostraban sus afilados dientes y babeaban ansiando hundir sus dientes en la carne tierna.

- ¡Umma!- llamaba el pequeño ChangMin, mientras MinHo se abrazaba a él.

El pequeño MinHo nunca había visto "perros" tan grandes, ni tan feroces, a pesar de todos los callejeros que en su corta vida habían pasado junto a él. Estos eran diferentes, en serio daban mucho miedo y no quería separarse de su Hyung.

Un cuarto aullido se escuchó, muy fuerte. Los niños levantaron la mirada y un cuarto cánido se encontraba en el techo del edificio a sus espaldas. ChangMin abrazó con más fuerza a MinHo, cuando escuchó al otro "perro" que estaba prácticamente encima de sus cabezas.

El gran can cayó frente a los otros tres, mostrando sus fauces, listo para atacar, colocándose frente a los dos pequeños como un escudo. Era más grande que los demás, de un profundo color negro que brilla plateado ante el reflejo de la luz de la luna llena que llegaba tenuemente hasta ellos. Sus ojos brillaron fúricos y gruñó, encogiendo levemente en su lugar a los otros tres, que viéndose en mayor número no dudaron en arremeter contra él.

Uno atacó directamente, tratando de distraer al gran cánido que brincó evitándolo, el can marrón abrió sus fauces intentando llegar a su cuello, pero fue embestido con fuerza y aporreado contra una pared, lanzando un chillido agudo. El otro de pelaje sucio, junto con el can gris arremetieron contra él, no logrando hacer más daño que arrancar un poco de pelaje con sus fauces, pero sin poder evitar las mordidas que el enorme canino infligió en sus patas y lomo, respectivamente.

Era como si el enorme canino respondiera al miedo de los pequeños y se esforzara para servir de barrera entre ellos y los otros canes que atacaban. El enorme can negro erizo su pelaje cuando se encogió sobre sus patas traseras, listo para atacar, gruñendo con fuerza y babeando. Los otros canes se levantaron con mucho trabajo y aullaron antes de salir corriendo del callejón, huyendo del mayor con sus colas entre las patas.

El can negro bufó, como burlándose, volviendo a incorporarse mientras observaba a los otros lobos huir asustados, aullando como cachorros.

Cuando se gira, se encuentra con los dos asustados niños en el rincón del callejón, escondidos tras los contenedores de basura. Intenta  acercarse, pero ChangMin está muy asustado y sólo atina a llorar más, por lo que el canino opta por bajar la cabeza y hacer un chillido de cachorro.

MinHo abre los ojos y lo mira atentamente, el gran can se acerca a ellos despacio. El pequeño castaño intenta acercar su mano, pero ChangMin se lo impide.

- Te comerá.- dice con miedo.

Pero MinHo libera de nuevo su mano para acariciar el hocico del "perrito" con mucho cuidado. El can color negro baja más la cabeza y pronto se vuelve una caricia más confiada por parte del niño.

- Mira, Hyung... no hace nada... él es bueno... nos salvó.- avanza hacia el can que pronto es cubierto por los bracitos del pequeño castaño que le abraza del cuello.

ChangMin tranquilizaba poco a poco su llanto, viendo a MinHo hacerse amigo del enorme "lobo" que ahora le lamía las mejillas, causándole cosquillas y risitas.

- Ven, Hyung...- le llamó de nuevo, tomando su mano para llevarla a la nariz del can, que le lamió, asustándolo al principio, pero siendo acariciado con más confianza por el pequeño, después.

El enorme can negro se alejó de ellos un poco, para emitir un largo y agudo aullido que al principio asustó a los pequeños, pero luego de eso, sólo se dedicó a dejarse acariciar panza para arriba.

~°~°~°~°~

Al fin, el rubio logró llegar al pensamiento de su pequeño, el miedo del niño lo guiaba directo hacia él. Su más grande temor, los perros, o "Lobos" como el pequeño les llamaba. YunHo y JunSu le seguían los pasos. En su desesperación por alcanzarlo, no le importaba si dejaba atrás a los otros dos, pero algo, más bien alguien le impidió el paso.

- Vaya, vaya...- el hombre moreno se había parado justo enfrente de él.- Así que es verdad... el "neonato" adoptó a un pequeño mortal como su mascota.- se burló sonriendo de lado.

YunHo alcanzó a JaeJoong, colocándole tras él.

- JiHoon.- el vampiro miró a su alrededor, no le gustaba ese tipo de enfrentamientos en donde seres inocentes podían resultar heridos.- ¿Qué demonios haces aquí?
- Nuestras cuentas pendientes... "DongSaeng"... que no se te olvide.- El tono irónico de su voz, no pasó desapercibido para YunHo.
- Vayan por los niños, yo me encargo de JiHoon.- le ordenó a JunSu, quien asintió, listo para seguir adelante.
- Yunnie, no podemos dejarte.- JaeJoong le miraba con angustia.
- Por supuesto, vayan por los pequeños bocados... para esta hora, mi beta, junto con dos miembros más de mi manada ya habrán hecho un festín con la carne de los mortales.- interrumpió con una sonrisa.
- Mi hijo... YunHo...- La angustia se apoderó de JaeJoong, a punto de lanzarse sobre el hombre que estaba frente a ellos, pero el que lo hizo fue YunHo.

El vampiro tomó a JiHoon del cuello, estrellándolo contra un muro cercano, llamando la atención de los transeúntes por unos segundos, pues la mayoría lo tomó como un pleito callejero más.

- Le llegan a tocar un solo cabello a mi hijo, JiHoon, y te juro que tu manada se verá reducida a ti.- amenaza con un sonido siseante, una mirada inyectada de furia, que solamente se intensifica ante la actitud socarrona del lobo.
- ¿Tu hijo? ¿Acaso tú sabes lo que es eso?- le pregunta mientras levanta el puño a punto de conectarlo con el rostro del contrario, pero deteniéndose al escuchar un aullido.

A pesar del ruido de los automóviles, del bullicio de la calle, se escuchó fuerte y claro. Tan claro que un escalofrío recorre al lycan, erizándole los vellos del cuerpo.

- ¡El traidor!- grita con furia apartando a YunHo.

"YooChun." YunHo sonríe ante el pensamiento de su mejor amigo, sintiendo alivio al escucharlo.

- No, no, no... esto no iba a ser así... se supone que el traidor...- mira con furia a YunHo.- no será la última vez que nos veamos...- amenazó al mismo tiempo que empujó al vampiro lejos de él.

El moreno estaba a punto de arrojarse nuevo contra él, cuando JaeJoong lo abrazó.

- Mi bebé, YunHo...- pide el rubio con un jadeo de angustia y ese instante de distracción fue suficiente para que el lycan desapareciera de la vista del moreno.
- Te dije que te lo llevaras, JunSu...- regañó.

El pelirrojo solamente se encogió de hombros, sabiendo que lo había intentado, pero la terquedad de JaeJoong le había impedido alejarlos de ahí. Y YunHo lo sabía, a pesar de que lo había regañado.

- Vamos.- ordenó el más alto.

Les fue guiando por las calles que faltaban hasta el callejón. La oscuridad era total para cualquier ojo mortal, pero para ellos era una simple penumbra. Los tres avanzaron cautelosamente, escuchar las risitas de los pequeños les hizo soltar el aliento, aliviados.

- ¡Un lycan!- exclamó JunSu al ver a los niños en compañía del can.
- ChangMin.- llamó JaeJoong con sorpresa cuando encontró a su pequeño, quien hasta donde sabía le tenía temor a los perros grandes, acariciando la barriga de un enorme mastín.
- ¡Umma!- El pequeño se levantó y se arrojó a los brazos de su Umma, quien lo recibió con alivio y alegría por haberlo encontrado a salvo.

Al verse descubierto, el lobo se levantó rápidamente, alejándose de ellos. JunSu estaba dispuesto a perseguirlo, sin embargo, YunHo se lo impidió poniendo una mano en su pecho, señalando al pequeño que en ese momento le necesitaba más. El lycan observaba todo desde las alturas, aliviado que hubieran podido encontrarlos antes de que JiHoon se atreviera a enviar a más de sus esbirros.

- ¿MinHo?- JunSu llamó al pequeño, quien al principio no quería mirarlo.- MinHo-ah...

El pequeño castaño muerde su labio inferior, sus ojitos llenos de lágrimas al recordar lo que el Appa de ChangMin había dicho.

- No serás mi umma...- dice con vocecita entrecortada.
- No, bebé... yo... seré tu umma, MinHo... quiero ser tu umma.

El pequeño le miró con esperanza en los ojos, mientras JunSu le tendía los brazos, llamándolo.

- ¡Umma!- grita el niño, mientras esconde el rostro en su pecho, sus manitas aferradas a la camisa del pelirrojo quien lo abraza con fuerza.

Un aullido más se escucha y el lycan se aleja a paso veloz.

- ¿Por qué no me dejó...- JunSu levanta la mirada hacia el lugar donde el lycan estuvo parado hasta unos momentos atrás.
- Creo que sería bastante descortés atacar a aquel que cuidó de nuestros hijos, JunSu... ¿No crees así?- JaeJoong interrumpe al pelirrojo, levantando al pequeño ChangMin en sus brazos.- me asustaste, amor...- le dice a su hijo en voz baja, mientras se aleja lentamente del lugar y escuchando al niño platicar su aventura al salir tras su DongSaeng y cómo el enorme lobo los defendió.

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- ¡Inútiles! ¡I-NÚ-TI-LES!- les grita una y otra vez.

JiHoon respira pesado, mientras camina alrededor de la pequeña habitación. Aquel día parecía perfecto. Sabía que el traidor siempre se alejaba en los días de luna llena, debido que a pesar del tiempo no controlaba del todo su propio poder, sin embargo no pensó que pudiese quedarse tan cerca.

- Si él no se hubiera entrometido en nuestro camino...
- ¡Pero lo hizo!- le gruñó a su beta con furia.- ¡No es posible que los tres juntos no hubieran podido acabar con él!
- Por la misma razón que tú retrocediste al saberlo...

El lycan alpha gruñó, tomando al su osado beta por el cuello, estrellándolo contra la pared y estrujándole hasta que los huesos crujieron entre sus dedos, para luego dejar caer el cuerpo sin vida de aquel que le había llevado la contraria.

Se alejó de los otros dos miembros de su manada, sabiendo que ninguno haría nada para detenerlo, con las palabras del otro lycan en su cabeza.

Es verdad, había retrocedido. Y es que él mismo sabía que podía enfrentar a YunHo sin ayuda de nadie, pero si el "traidor" se interponía para ayudarlo, como siempre lo hacía, saldría muy mal parado de esa batalla.

- ¡Maldito seas, Park! ¡Maldita la hora en la que te convertí!- gruñó contra la luna llena.

Porque no había contado con que la fidelidad de Park YooChun para con su Maestro se intensificaría con el cambio.

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Era casi el anochecer, YooChun miraba desde una de las ventanas de los pisos superiores hacia el jardín. Había regresado la noche anterior a la casa, preocupado por su maestro y un posible ataque de la manada de JiHoon, lo cual no sucedió... para encontrarse con aquella sorpresa.

Ya en su forma Lycan había escuchado al pequeño castaño, que ahora sabía se llama MinHo, que había nombrado a JunSu como su Umma. Jamás se imaginó que su pareja tuviera esas inquietudes... ¿O era acaso que no había prestado atención a las cosas que realmente importaban a su novio?

Bueno, un punto en su contra era que a pesar del tiempo aun le seguía pensando como su novio, no como su pareja, su esposo, después de tanto tiempo juntos, poco más de treinta años.

Negó con un movimiento de cabeza. Por él, JunSu se había visto privado de muchas cosas, entre ellas, el formar una familia, hijos y todo lo que un hogar establecido con llevaba. Lo había llevado a vivir en el peligro constante y a sacrificarse por él. Por un Lycan. Y para guardar un secreto sobre un vampiro milenario. Nunca le negó nada, ni al enseñarle a defenderse de los otros Lycans, ni cuando le ofrecieron el suero que sacaba de la sangre de su Maestro.

- Tienes demasiadas cosas en la cabeza, YooChun.

La voz de YunHo lo sacó de sus pensamientos.

- No sé qué hacer.- reconoció sin despegar la mirada del jardín, donde JunSu, MinHo y ChangMin jugaban en ese momento.
- ¿Por qué no tomas la oportunidad? Deja que sea tu corazón quien te guíe esta vez, YooChun.- Hubo un momento de silencio en el que sólo la respiración del Lycan se escuchó en la habitación.- ¿Por qué no bajas a conocer al pequeño?

YooChun asintió con movimiento de cabeza, pero antes de que saliera, YunHo le detuvo, tommándolo de un brazo.

- Sea cual sea tu decisión... tienes mi apoyo.
- Gracias.- responde suavemente, dirigiéndose a la puerta.
- YooChun...- le llama de nuevo, el menor se gira a mirarle.- y arregla todo para que mañana a primera hora nos estemos yendo de aquí.- ordenó.

YunHo se acerca a la misma ventana desde donde YooChun había estado viendo hacia el jardín. Esta vez, siendo testigo de la interacción que se desarrollaba. MinHo al principio tímido, con el adulto extraño, siendo presentado por JunSu, quien a su vez está temeroso de la reacción de su pareja ante lo que está por decirle. YooChun se hinca frente al niño para quedar a su altura.

"¿Tú serás mi Appa?" Es la pregunta que surge de los labios del pequeño MinHo antes de abrazar al Lycan del cuello.

El vampiro sonríe, sobre todo cuando un par de brazos rodean su cintura y una mejilla se apoya en su hombro.

- Creo que ahora son dos familias a las que hay que proteger.

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Hola a tod@s!!!
Lamento la demora en mis actualizaciones, la verdad es que ando baja de inspiración y además en mi trabajo no dan tregua... al menos este capi ya lo pude terminar, y estoy en pláticas con mi musa inspiradora para que el siguiente capi salga pronto X3 
Tengo pendientes varios proyectos en mi cabecita loca, varios que voy a aterrizar y pues los dos que tengo pendientes con ustedes chicas, Lifetime Failures y Alternative Universe.

Gracias a todas por su paciencia
JKS

1 comentario:

  1. Fue momento de terror puro no sabiendo si esos lobos le harían daño a esos hermosos niños.. Menos mal que yoochun llegó al rescate, lo bueno es que parece ser que x fin yunho y yoochun aceptan al pequeño minho

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